sábado, 10 de enero de 2009

¿Qué es una hallaca?


Pues bien, una hallaca es una cosa que se come, hecha de masa pintada con onoto que se rellena con un guiso delicioso compuesto de alcaparras, carne, pollo, aceitunas, cebolla, uvas pasas y en ocasiones una rodaja de huevo duro, garbanzos, almendras o tocino, entre otras cosas. Este mazaclote se envuelve en una hoja de plátano ahumada y lavada previamente, se amarra con pabilo y se pone a hervir durante un mamonazo de tiempo hasta que esté lista. El resultado final es un objeto famoso por ser mejor elaborado mientras más parecido a uno sea el código genético del individuo que lo prepare, de ahí viene la conocida frase "la mejor hallaca la hace mi mamá".

Debe destacarse que entre los beneficios de la hallaca está el de proporcionar la gordura suficiente al joven de escasos recursos y pocos conocimientos culinaros para pasar todo el año viviendo de los kilos ganados el diciembre anterior. También ofrece un valioso aporte práctico a las madres de familia que, luego de preparar más de sesenta hallacas de una sola sentada, deciden que el diciembre será para descansar, y terminan mateándoles la alimentación a sus hijos, e incluso a su marido, con una dieta compuesta de hallacas tres veces al día y un bollito (alimento derivado de la hallaca) como merienda.

La existencia de la hallaca en Venezuela es un misterio para muchas civilizaciones, cosa que se dio a relucir en la vida de quien les escribe luego de que un joven mexicano manifestara su curiosidad con la peculiar pregunta "Malú, ¿qué es una hallaca?", hecho que me preocupó enormemente y generó en mí la necesidad de llevar al mundo el conocimiento de tan delicioso plato navideño.

Un dato curioso acerca de la hallaca es que se utiliza comunmente en las vecindades, barrios, urbanizaciones, etc, como medio de pavoneo culinario. Los vecinos cercanos se regalan hallacas entre sí, no sin asegurarse de forzar en el rostro algún gesto de superioridad al momento de la entrega. En los hogares la hallaca regalada del vecino se cata y se evalúa con suma meticulosidad en busca de defectos de fabricación o fallas que pudieran colocarla en un nivel inferior al de la preparada en la propia casa. Aquel individuo que reconozca virtudes superiores a las propias en la hallaca del vecino, se queda sin pan de jamón y el niño Jesús, en lugar de juguetes y caramelos, le regala una foto del moreno Michael bañándose en Playa el Agua con un bikini color fucsia.

2 comentarios:

Marietta dijo...

ja! qué bueno malu... y las verdades que duelen también. estoy tratando de enviarte las fotos. un abrazo.

Mikah dijo...

Tenia que ser fucsia el bikini? gracias por la imagen mental.