sábado, 28 de marzo de 2009

Pesadilla

Anoche soñé que un malandro me mataba de un tiro en la coronilla porque me quería quitar el celular y yo le pedía el favor de que no se lo llevara, que este año es el tercer celular que tengo (a tasa de un celular por mes) y que no tengo dinero para comprar otro.

Fue insólito, me desperté cuando sonó el disparo, que por cierto lo sentí como dentro de mi cerebro. Sin embargo no abrí los ojos, sólo salí al estado de vigilia con un dolor caliente en la cabeza y tuve miedo de abrir los ojos porque todo había sido tan real que mi primer pensamiento al despertar fue algo parecido a "¿estoy muerta? ¡la muerte casi no duele! ¡y es rapidito! ¡y además sigo teniendo consciencia!", pero me daba miedo abrir los ojos por no querer ver en dónde me encontraba ahora acostada boca abajo. Fue entonces cuando tomé consciencia de que también tenía cuerpo, y justo en ese momento escuché la voz de mi mamá enumerando las cosas que hay en la nevera para comer. "Estoy viva", me dije, y abrí los ojos.

Qué alivio estar viva. Esta mañana me di cuenta de que lo que me da miedo no es la muerte en sí, sino no saber qué es lo que pasa después... si es que pasa algo.

1 comentario:

Julio César Serralde Ávila dijo...

Pues dejame decirte que sì pasa algo, ya te lo digo yo.
y un amigo (un verdadero) siempre dice la verdad


cuándo nos vemos
que me has dejado plantado

escribeme un mailillo

PD: Ya no veas peliculas violentas
PD2: Tampoco los noticieros