viernes, 26 de junio de 2009

Mi teoría sobre la muerte de Jackson

Hoy llueve en Caracas como si la ciudad llorara por Michael o por Misia Farrah, y yo, que tengo puestos uno de mis vestiditos de carajita eterna, pago el pato y quedo toda pringada de agua sucia por culpa de esos dos seres que estiraron la pata del mismo modo en que lo hicieron mi abuelo, mi tía política, mi profesor de literatura del bachi, e incluso, mi virginidad, y ninguna ciudad lloró por eso. No es justo. yo habría querido que Caracas llorara por la muerte de mi virginidad. O al menos Guatire, o que se rompiera un grifo en el Museo de los Niños, o algo así, pero ninguna ciudad llora copiosamente si uno no es un ángel de Charlie o un posible pederasta en vías de descomposición cutánea.

No quiero hablar más de ese hombre, en serio. Vamos, que sí me dejó consternada su huída de este mundo, muestra de ello son un par de post que coloqué en mi otro blog (que si pinchan aquí le llegan), pero ahorita, pensando las cosas con más claridad creo que por quienes realmente deberíamos sentir dolor es por sus acreedores, que se quedaron peor que todos nosotros cuando se enteraron de que ya no les iban a dar sus churupos.

Entonces se me ocurrió algo este mediodía mientras me comía un pan dulce sentada en el lobby del edificio en el que trabajo: yo creo que el hombre realmente no está muerto. Creo que se sometió a los efectos de la radiación hasta que se convirtió en algo así como el protagonista de Powder (Pura energía) y desde ahora va a ir por ahí con el pelo rapado electrocutando a cuánto niño se le acerque, en modo de venganza por los 23 millones de dólares que tuvo que darle aquella vez a la familia que lo demandaba por haberle quitado la flor a su hijo.

Repito: sí me da cosa con el hombre. Yo vi Moonwalker no menos de 15 veces y hasta la última vez quedé fascinada, pero George Harrison se murió un 29 de noviembre hace muy poquitos años y en mi ciudad no llovió ni un poquito, y eso me indigna. Yo hubiese querido quedar mojada con la lluvia de un Beatle, pero de un Jackson five no.

domingo, 21 de junio de 2009

Back to the 17 (Y nota del día del padre)

Si existe una máquina del tiempo, justo hoy la conseguí y me monté en ella, pero sin querer.

Resulta que estoy sin novio por este fin de semana porque misifú se fue a visitar a su papá por el fin de semana del día el padre. Esta situación trajo como consecuencia varias cosas, de las cuales sólo mencionaré las que recuerdo justo ahora que tengo unos cuantos vasitos de tequila en la panza, y que son:

1.- Remordimiento de conciencia por no haber ido a visitar a mi papá, que vive a 700 Km de la ciudad en la que vivo.

...

Sí, bueno, no recuerdo muchas más consecuencias, pero voy a lo de la máquina del tiempo:

¿Alguna vez, como a eso de los 18, tuvieron una época en la que solían conocer gente todo el tiempo, caminar por la ciudad sin rumbo alguno, sobrevivir a robos, atracos, atropellamientos de automóviles y llegar casi a media noche, acompañada de tres sujetos de grata conversación, a la casa de una de sus amigas más queridas a tomar cuanto tipo de alcohol hubiera, mientras la conversa paseaba desde la política, la música y la familia, hasta anécdotas sobre manualidades y álbumes de barajitas?

Bien, yo sí.

Y justo hoy hice eso.

Además Eva tiene internet en su casa y puedo aprovechar para contarles esto.

La vida es hermosa, en serio. Incluso cuando el atraco de hoy me tiene asustada todavía.

Nos quitaron 25 bolívares, lo que es equivalente a un tercio del dinero que me queda para vivir de aquí al 30, cuando cobro.

Sí, está claro que estoy muy corta de dinero, pero el tema es que estamos vivas. Pobres, pero vivas. Y a Guille sólo le quedó un rasguño en el cuello, que le hico el horroroso drogadicto que nos atracó.

Me gusta esto de ver a mis amigos de la juventud (aunque sólo tengo 22 y se supone que sigo siendo joven)

En fin, la vida es feliz. Justo ahora roberto toca Blackbird en la giutarra y eso me hace recordar a Miguel, persona a la que le tengo mucho cariño y espero que un día él demuestre lo mismo por mí.

La vida es hermosa.
Y Daniel lo es más aún =)

...

Papá, tú eres más hermoso que todos, y te quiero muchísimo.
Eres la persona a la que más amo en el mundo, en serio. Siempre te tengo presente, y hablo de ti. Los recuerdos contigo son lo que ás atesoro en la vida, pese a los pocos.
Eres lo máximo. Gracias por eso.(ese señor que come helados y me mira raro es mi papá)

Feliz día, José Enrique =)

con amor,

Malú.