domingo, 31 de enero de 2010

Tiempos de cambio

Yo: Alquilé una habitación en una casa bellísima.
Un pana: ¿es mejor a donde estás?
Yo: Bueno, es una casa muy linda en una zona muy buena, con jardín árboles, un buen colchón, seguridad y una ventanota en el cuarto.
Actualmente vivo en un cuarto sin ventana, en un edificio que linda con barrio peligrosísimo, no tengo derecho a usar la lavadora ni visita, me ocupan mi espacio de la nevera, mi colchón es una basura, y la perra de la casa, además de heberme masticado dos cepillos de dientes, se vive cagando por toda la casa.
Un pana:...
Yo: sí notas la diferencia, ¿no?
Un pana: verga...

viernes, 29 de enero de 2010

Reflexiones


El papel tualé nunca sabrá cuán inoportuno puede llegar a ser cuando decide acabarse.

Consejos para recién independizados:


Si estás haciendo las compras para abastecer tu cocina con los utensilios básicos del recién mudado, no confíes en tiendas especializadas ni marcas reconocidas: todos los abrelatas son una mierda.

Me llamó Malú y tengo un problema...


Dicen que el primer paso para superar una adicción es admitirla:

Sí, lo admito, me llamo Malú y soy asquerosamente adicta a la ropa =(

Pero es que la vaina es enferma, en serio tengo un problema, es como una obsesión que ya ha llegado a límites tan extremos que pasó de ser un placer a ser una característica perturbadora de mi personalidad.

Contaré aquí, muy brevemente, los indicios más evidentes de que soy una enferma dela indumentaria:

1.-No tengo lavadora en mi casa, así que cuando tengo casi toda la ropa sucia, en lugar de pasarme por la lavandería un fin de semana, compro y/o hago más ropa.

2.- Sí, sé hacer ropa. Aprendí, o más bien he ido aprendiendo porque hay ropa que existe sólo en mi imaginación y quería estar segura de que la podría tener algún día.

3.-Compro ropa en oferta aunque no haya de mi talla... sí, el saber coser también ayuda a que pueda hacer esas sinvergüenzuras.

4.-Paso un montón de horas cada semana bajándome fotos de ropa en internet.

5.-Me justifico ante la gente diciendo: es que la ropa tiene mucho que ver con el estado de ánimo, y el mío cambia mucho.

6.-Tengo suficiente ropa como para llenar dos (2) veces mi clóset (que mide 1,80m de ancho por 2m de alto)

7.-Siempre me juro a mí misma que nunca botaré nada de lo que son mis "prendas joyas" (el término no indica que sean de gala, sino que son hermosísimas), porque algún día tendré una hija que se sentirá afortunada de poder vestirse como su mamá.

8.-Juro que me visto arrechísimo (JAJAJAJAJAAJAJAJA... ay, coño....)

9.-Para no admitir que esa adicción es extremadamente frívola, me digo a mí misma que sería frívola si sólo lo hiciera por moda... (es que yo lo hago por placer!!)

10.-Cuando no tengo dinero, o lo tengo y no lo puedo gastar, si entro a una tienda me da ansiedad (¿será eso una especie de síndrome de abstinencia?)


=(

...espero poder superarlo.

viernes, 22 de enero de 2010

¡¡ANDA A CONTAMINAR EL PLANETA DE LA ABUELA TUYA!!!!



Hoy vi las emisiones de carbono esas de las que hablan los defensores del ambiente.


Vamos, que no se trata de que yo no creyera el asunto del calentamiento global, sino de que yo creía que las fulanas emisiones esas eran sólo producto de los incendios, las guerras, el humo de los carros, las fábricas, el gigarrillo y los aerosoles, pero no entendía cómo era posible que el calor de un bombillo pudiera ser parte del grupo de cosas que nos están estropeando -si es que no estropearon ya por completo- la capa de ozono.

Cuando comencé a escribir esto, hace como dos minutos, lo hice sin una previa investigación guguelística con la intención de no documentarme demasiado y así poder escribir todo desde la ignorancia que generalmente me caracteriza, así que perdónenme si digo algún gazapo, tomen en cuenta que ésta es sólo la opinión de una sinoficio a la que un día le dio por ser más rígida en su posición como defensora del medio ambiente:


Bueno, todo comenzó un día, hace más o menos 18 años atrás, cuando subiendo a Caracas por la autopista que une nuestra ciudad capital con la lejana Guarenas, esta servidora conmovió a su mamá poniéndose a llorar ante la angustia que le generaba ver que el Ávila estaba sufriendo uno de sus tristes incendios de verano. Meses después de tal acontecimiento, en otro de esos viajes de gente provinciana, me maravillé contemplando el paisaje de araguaneyes que poblaban las montañas de un color amarillo que, me atrevería a decir, no se ve en otras partes del mundo. La naturaleza me llegaba a lo más profundo del corazón, y así ha seguido siendo, al punto de haber tenido discusiones con mi novio porque le pido que se quede observando los pájaros que sobrevuelan el paseo Los Próceres media hora conmigo, y me molesto con él porque no pone en la cara el mismo gesto pendejo que pongo yo (sí, cielo,lo siento, tienes razón =( ).

Sabiendo lo obsesiva que demasiadas veces puedo llegar a ser, es fácil imaginarse que las alarmas en cuando al déficit de energía eléctrica y agua potable que tiene azotado a nuestro país me han disparado el instinto de supervivencia y de respeto hacia la señora tierra, y he llegado a tomar medidas extremas como cerrar la llave de la poceta y sólo abrirla cuando la voy a usar, cepillarme los dientes con un vasito de agua, prescindir del placer de dejar sólo correr agua sobre mí durante diez de los veinte minutos del baño, etc. Pero todo esto era solamente porque el agua es algo que uno mira, toca, ve, y además, como yo soy adicta a la electricidad (sí, fino que se vaya el agua, genial, PERO NO ME QUITEN LA LUZ!!!!!) me urge tener los embalses más llenitos para que la luz se vaya menos. Así que mientras más agua se ahorre, mejor.

Lo que pasa es que no me había dado cuenta del asunto de las emisiones de carbono hasta hoy, que creo haberlas visto. Apagué la luz del cuarto, encendí la lamparita de noche (que gracias a las dimensiones de mi cuarto se encuentra ubicada encima del CPU de mi computadora, o sea, mi mesa de noche) y comencé a ver una cosa espeluznante: un humo débil, apenas perceptible, era atravesado por la luz de la lámpara, ¿y de dónde provenía? ¡¡de una rejillita de ventilación que tiene el case dela computadora!!!!!! O_O!!!

No puede ser, Ave María purísima!!!!!, ¿es que no se está a salvo en ningún lado???? es que acaso simplemente estamos condenados a que esta guarandinga se nos convierta en una mátrix, o un 1984, o alguna de esas cosas futuristas que se les ha ocurrido a profetas como Kubrik donde las máquinas sinplemente están decididas a matarnos????

Les digo algo: tengo miedo. Tengo muuuuuucho miedo =(. Por favor les suplico que boten la basura en su lugar, ahorren toda el agua que puedan, apaguen todas las cosas eléctricas que no sea estrictamente necesario tener encendidas, no boten aceite por los desagües, RECICLEN tanto como puedan, etc, etc, etc. Es en serio, si no lo hacen va avenir el coco y se los va a comer.


Porcierto, reconozco que yo hablo mucha pistolada. Si quieren leer cosas mas serias sobre éste y otro tema, visiten este blog, que es bien bueno.

miércoles, 20 de enero de 2010

Para filosofar

Una canción de Sabina cuya letra todos deberíamos tratar de comprender.



Que el maquillaje no apague tu risa,
Que el equipaje no lastre tus alas,
Que el calendario no venga con prisa,
Que el diccionario dentenga las balas,
Que las persianas corrijan la aurora,
Que gane el quiero la guerra del puede,
Que los que esperan no cuenten las horas,
Que los que matan se mueran de miedo,
Que el fin del mundo te pille bailando,
Que el escenario te tiña las canas,
Que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana,

Que el corazón no se pase de moda,
Que los otoños te doren la piel,
Que cada noche sea noche de bodas,
Que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
Que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
Que las mentiras parezcan mentira,
Que no te den la razón los espejos,
Que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de ti el desamparo,
Que cada cena sea tu última cena,
Que ser valiente no salga tan caro,
Que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada,
Que no te vendan amor sin espinas,
Que no te duerman con cuentos de hadas,
Que no te cierren el bar de la esquina.

Que el corazón no se pase de moda,
Que los otoños te doren la piel,
Que cada noche sea noche de bodas,
Que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
Que todas las lunas sean lunas de miel.

martes, 19 de enero de 2010

No le des perlas al cerdo!!!!

No vale la pena, ¡en serio!, él lo que necesita es amor, un amor taaan grandote y taaaan bonito que lo convierta en lo que realmente siempre fue: una fabulosa princesa de belleza inigualable, piel perfecta, cintura diminuta, y la fortuna de tener a su lado a un chico como el que siempre he soñado... bueno, al menos así son las cosas en Penélope, una curiosidad de film producido por Reese Witherspoon (quien tiene un papel bien bonito en la peli) y protagonizado por Cristina Ricci y James McAvoy (oh, por dios, no tienen idea de cuánto me podría enamorar de ese hombre)

Les hecho más o menos el cuento para que entiendan de qué va la cosa:

Esta chica de acá abájo, ajá, sí, sí, ésta misma, es Penélope, una joven víctima de una maldición que la obliga a vivir con nariz de cerdo "hasta que uno de los suyos la pueda amar tan como es".
En la peli, Penélope pasará del encierro absoluto y la verüenza, a la auto aceptación y el descubrimiento del amor... HACIA SÍ MISMA!!!!!! ¿qué loco, no? a que nunca se les había ocurrido que un cuento de hadas tuviera que ver con eso!
Por supuesto que en la peli hay un galán (y qué galán!) de esos que hacen que una se derrita de amor por él y no haga más que lamentarse de lo circunspecto que puede llegar a ser el jevito de una, pero esa es harina de otro costal, y a la hora de la verdad lo queremos igual. El punto es que Max, o el falso Max, o comoquiera que se llame el personaje de McAvoy, te enamora, hace que se te derrita hasta la última célula, y aún así es capaz de contar la propia historia de su personaje sin que exista ni una gota de cursilería en la trama.

La dirección de arte, la fotografía, la breve escena en la que Penélope se mece en el columpio y pareciera sincronizarse con los saltos de los chicos desde la ventana; las actuaciones, los personajes, los colores, el vestuario, ¡¡la música!!... todo en ella está hecho de una manera tan, pero tan prolija, que no fui capaz de agarrarle ni un defecto, simplemente pasó lisa a mi top nosecuanto de películas favoritas en el mundo.

Confieso: mi primer impulso fue el de no decirle a nadie que la viera. Soy una egoísta sectaria y tengo la impresión de que este tipo de cosas son tesoros valiosos que debo esconder de la gente para que no los dañen, pero este año creo que quizá intente hacer el esfuerzo por tener la intención de tratar de querer convertirme en mejor persona (jaajajajajaj), así que les dejo este dato para que la busquen. Eso sí, ya verán ustedes cómo se las arreglan para encontrarla, no se la voy a dejar tan bombita, jejejejeje.



no lea lo que dice más abajo.

(este chico que está aquí es McAvoy -por cierto! el fauno de NArnia!- Advierto: si te enamoras de él voy a ir corriendo a atacarte con un taladro de percusión)