martes, 10 de agosto de 2010

El recado


El monstruochico había pasado tanto tiempo durmiendo, que al despertarse sólo podía sentir el desagradable rugido de un lagartijo dentro de su estómago.

Dandose cuenta de que el fiero y diminuto animalillo era lo único que había sobrevivido al ataque de los ácidos monstruosos que utilizaba para digerir sus escamosas comidas, procedió a regurgitarlo lo antes posible, porque un animalillo tan resistente era digno no sólo de vivir, sino también de ser amigo del monstruochico

Monstruochico no tenía amigos porque a todos se los había comido. Se los tragaba vivos porque sólo tenía dos dientes y masticarlos así era muy difícil, los torturaba mucho, y eso le daba lástima, así que prefería que los ácidos estomacales se ocuparan del trabajo sucio.

Pero bueno, el asunto es que cuando el lagartijo salió de la barriga de monstruochico estaba gordito, a diferencia del monstruochico, que se sintió muy débil. Fue entonces cuando monstruochico se dio cuenta de que el lagatijo había sobrevivido porque se había comido todo lo demás que había dentro de su estómago durante casi tres días, así que le dijo "oye! por qué te comiste mi comida?, acaso no sabes que me puedo morir si no digiero nada en tanto tiempo?", y el lagartijo le respondió "mira, chico, lo que pasa es que cuando tú me atrapaste yo había llegado a ti para darte un mensaje que te mandaron los monstruos del sur, y cuando te lo iba a dar tú viniste y zaz!!! me tragaste de sopetón, y aunque yo te gritaba desde adentro de la barriga tú no me entendías, así que me dio hambre y me lo comí todo, pero no te preocupes, que eso pasa seguido", y luego añadió "ah, y te voy a dar un consejo: deja de comer mierda, que ese pañal que estaba ahí adentro le dio un muy mal olor al resto de la comida"

Y entonces el monstruo se le quedó mirando y le pidió que le diera el mensaje, y el lagartijo le dijo que el mensaje estaba escrito en un papel de arroz y que los ácidos estomacales lo habían estropeado. El monstruochico se le quedó mirando al lagartijo y le dijo "oh... cielos, tengo hambre. No te acuerdas ni un poquito del mensaje?" y el lagartijo le dijo "no".

Y entonces hubo un silencio largo, y el lagartijo presintió que el monstruo estaba pensando comérselo de nuevo, así que agregó: "...pero mira lo que te traje de tu estómago!" y le mostró un pequeño radio am, y entonces el monstruochico encendió el radio y sintonizó la emisora de los monstruos del sur, donde estaban pasando una canción de Piero, y cuando escuchó esa canción lo comprendió todo, y recordó que tenía una cita con una linda monstrua del sur que amaba las canciones de piero y fue al sitio donde tenía la cita con la monstrua y sólo consiguió una cesta con berenjenas y brócolis, y se las comió, y cuando llegó al fondo de la cesta encontró una notita que decía "si llegaste aquí supongo que el lagartijo te habrá recordado que te estaría esperando, pero supongo que algo te hizo retrasar, pero bueno, eso no importa, ahorita mismo me tengo que ir. tengo un mensaje para ti, pero primero tienes que descifrar un enigma. Cada brócoli y cada berenjena tienen escrito una pista. léelos y luego cómetelos. besos, la monstrua."

Y entonces el monstruo se metió dentro de la cesta con el lagartijo porque se dio cuenta de que la aventura se había terminado allí, por lambucio. El pobre estaba triste, y el lagartijo no sabía cmo ayudarlo, entonces se pusieron a planear el futuro y decidieron que más nunca tratarían con los monstruos del sur, porque tenían una manera muy poco eficaz de mandar sus mensajes, y también decidieron que de ahí en adelante serían compañeros de aventuras.
Ah, y que la cesta sería su casa y su centro de operaciones.
Bueno, fin.

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