martes, 24 de agosto de 2010

Recetario del pelabola

Ese que está allá arriba será el nombre de la nueva sección de Monstruos bajo la cama, la cual va a consistir en un refrescante paseo por las soluciones culinarias que los monstruos menos favorecidos de la sociedad (Ej.: yo) hemos llegado o podríamos llegar a preparar para sobrevivir al filo (léase hambre) sobre todo en los quince días posteriores a esa quincena que se nos va completa pagando el alquiler. Vamos, que en pocas palabras comemos una quincena sí y una quincena no.


Antes de comenzar le quiero dar crédito a Nairim Martínez, Arya Colmenares, Alejandro de Santis, Natassha Rodríguez y Jahon García Pacheco por haber participado en el chalequeo que dio origen a esta serie de post. Muchachos, son los mejores. Y no, no me importa que se burlen de mi austeridad.


Ahora sí:

1.-Arroz con leche



Una vez que aprendas a hacer arroz con leche todo tu mundo va a cambiar. Descubrirás que la regulación del precio del arroz es una de las bendiciones más hermosas que hayas conocido jamás, y durante un promedio de cinco días tendrás en la nevera una palangana enorme de un dulce y delicioso engrudo que no te habrá costado más de siete bolívares y cuarenta minutos de tu tiempo preparar.

El arroz con leche es un dulce de esos que no dan sentimiento de culpa porque no tiene colorantes, ni preservantes, ni glutamato monosádico ni nada de eso, sin embargo hay algo, no sé si sean los clavitos de especias (tú como que te fumaste un clavo!) o la concha de limón que se le echa para darle un toque cacheroso, pero uno de sus ingredientes tiene un efecto alucinógeno que se suele manifestar en el delirio de que si preparas un kilo de arroz a manera de arroz con leche cada semana, y vendes cada potecito en cinco bolos (tomando en cuenta que cualquier postrecito en la calle te cuesta más de diez bolos la ración) seguramente tu sofisticado postre será arrancado de tus manos por manos ávidas de probarlo y al cabo de un año ya tendrás rolo de Hummer con una calcomanía de Arroz con leche "El Arrocito feliz", un lujoso pent house en las afueras de colinas de lomas de terrazas de La Tahona, serás invitado de honor a eventos como el Miss Venezuela o el Festival de la Orquídea, y te codearás con los Cisneros, los Mendoza y el resto de potentados dueños de la finca-país en la que vivimos.

Los ingredientes para este postre son:
  • Arroz, pero que no sea parboil porque entonces te va a quedar como si lo hubieras fabricado con una pistola de silicón (además el arroz tradicional es más barato)
  • Leche (ooooobbbbviooooo)
  • Azúcar (burda!)
  • Clavos de especias (una especie de clavito fantasma de madera que venden en el mercado y que huele como a brujería)
  • Canela en rama y canela en polvo (ahora que lo pienso este puede ser el alucinógeno)
  • Un toquesito de sal (mínimo)
  • Un pedacitito de concha de limón(si le echas mucho te va a quedar amargo y te lo vas a tener que comer igual porque estás pelando bola)
  • Muuuucha candela (moderada) y paciencia.
¿Cómo se hace?

Se hierve el arroz en agua hasta que esté blando, sin sal ni nada, ¿ok? Luego cuando se haya evaporado bastante el agua se le agrega la leche (mira, yo lo hago al ojo por ciento, así que sigue tu instinto!!!), un par de ramitas de canela, un puñito pequeño de clavitos, el pedacitín de concha de limón y lo dejas hervir hasta que espese lo sificiente, entonces será cuando le agregues el azúcar, luego lo apagas y listo.

Ventajas: es muy barato y a tu chico le gustará mucho cuando lo pruebe.

Desventajas: al cabo de dos días tu chico tendrá el estómago descompuesto por los lácteos, tú estarás harta de comer esa porquería mañana, tarde y noche, y la perola en la que lo guardaste desarrollará una increíble capacidad para multiplicar su contenido, así que no se acabará hasta que lo botes a la basura y lo termines odiando para siempre.

Variaciones: Arroz solo hervido (para días más pelabolas aún)

So... Enjoy!

:D

3 comentarios:

Miguel dijo...

Este recetario esta abierto a contribuciones?

Malu Rengifo dijo...

Claro!!!! si quieres me puedes escribir por aquí o por el mail malurengifo@gmail.com la receta que quieras colocar con sus variaciones, ventajas, desventajas, anécdotas y lo que le quieras poner, y voilá!!! yo te lo posteo con crédito y todo, o si quieres me cuentas majomenos la cosa y yo te la redacto, ejejejje :)

Le Corvo Mecanique dijo...

De nuevo me he vuelto a morir de la risa. Por cierto, hasta las etiquetas del ar´ticulo me han dado gracia.

Me recuerdan a un amigo hindú que tiene un blog, y como nadie le para a sus disparates espirituales, el tipo coloca como etiquetas "sexo", "anal", "oral", "pedofilia", ¡jajajaja! Bastante astuto.