lunes, 22 de agosto de 2011

Recetario del pelabola: Biruta de Detodito

Antes que nada debemos aclarar ciertos puntos que clasifican a cada pelabola en uno de los diferentes estratos de la peladera de bola, o más comúnmente llamada pelabolez. Porque si algo es cierto es que hay pelabolas bohemios, pelabolas escoñetaos, pelabolas a los que no se les nota lo pelabolas que son, y también están los que no están pelando bola pero siempre tienen cara de pelabola, y como el texto concerniente a la biruta de Detodito no es exactamente una receta, sino más bien un tip de supervivencia aplicable a una situación que se le suele poner bombita a ciertos pelabolas con techo, entonces tengo que aclarar primero quiénes son los personajes de esta situación, para que se sepa justamente a quién está dirigido el tip.

Claro está que nunca sabemos en qué momento vamos a caer en una peladera de bolas tan bandera que nos toque aplicarlo a nosotros mismos, aún si en este momento no estuviéramos pelando bola.

Y estos son los personajes:

El rey de los pelabolas
Dese el caso hipotético de que un cierto grupo de personas (no especificaremos aún si son pelabolas o no) se reúnen para cuadrar una reunión de traje*. Las probabilidades de que una primera persona se ofrezca voluntariamente a poner la casa antes de que se cuadre qué es lo que van a llevar, y de que a su vez ésta persona se encuentre en buena situación económica son nulas, inexistentes y absurdas. Nadie en su sano juicio invita a una parranda de zagaletones a reunirse en su casa a tomar, comer, hablar web o nathas una noche. A nadie le gusta poner la casa porque a nadie le gusta limpiar una poceta usada por veinte personas en una noche, ni fregar todos los corotos de la cocina enratonado, así que si un amigo suyo se ofrece desesperadamente a poner la casa, ya debe usted saberlo: ese es el pelabola mayor. Ese gcolauevón no quiere poner ni una bolsa de chistrís, él pone lo más difícil: la casa. Y cuidadito si no les pide que colaboren con el Mistolín y el Ajax, que ese tipo de pelabolas son capaces de cualquieeeeeeeer coooooosa.

La del carro
Las niñas sifrinas con rial, que nunca faltan (pareciera que les gustara sentirse ricas estando rodeadas de pelabolas) siempre se ofrecerán a llevar una botella de alguna bebida cara, o unos pasapalos arrechísimos, o traer alguna cónsola de video ultra uff de esas que cuestan cinco palos. Esta clase de chamas por lo general no son "del grupo", sino la novia de alguno de tus amigos intensos que están más buenos que el pan pero que no se les nota porque siempre andan chancletúos (es verdad, a las niñas de alcurnia, sobre todo a las ucevistas, les gustan así: esmirriados y jediondos), y también son clasificadas de pelabola porque no saben nunca ni dónde están paradas, y tienden a vivir en la ilusión de que todo el mundo tiene el mismo poder adquisitivo que ellas. Es decir: están pelando bola. Pero también suelen ser de buen corazón, y le dan la cola a todo el mundo para su casa, así que se les perdona lo pelabolas que son.

Los cuates, los mamarrachos, o el conocido perraje
Aquí la cosa se pone sencillita: cualquiera que se ofrezca a poner el hielo, una de coca-cola, una bolsa de doritos, el dominó, los culos, una de carta roja, y otros enseres de la misma calaña, no es más que parte de lo que nosotros llamamos la clase media de la pelabolez. Este grupo de individuos sirve de referencia para medir el nivel de pelabolez del colectivo dependiendo de la calidad de las porquerías que compran. Es así como en época de vacas gordas la fiesta se ve surtida de chicharrón picante, doritos, cheetos, platanitos, yuca con ajo de iselitas, ruffles, pringles, y maní salado. Al final de la quincena, o en enero, o en las grandes depresiones se compra una sola cosa: Detodito.

¿Y qué es el Detodito? se preguntarán ustedes. Pues sencillamente el Detodito es una guasasa de todo con todo. El resto de los restos que quedan de chicharrón, pepito, doritos, platanitos, tocinetas fred y otras cochinadas, metido todo junto en una sola bolsa. Ah, papitas también lleva, pero están generalmente todas partidas y no se reconocen entre los demás pedacitos de cualquier vaina. Y es entonces cuando termina la rumba, el último sinoficio se fue y el pobre pelabola se queda en una casa vuelta mierda, enratonado, con hambre y sin nada para comer. Amigo, no te queda otra opción: pela por las bolsas de Detodito.

Y es que lo bueno que tienen los Detodito es que son tan, pero tan malos, que nadie se atreve a comerse el fondo. Cuando a la bosa le quedan tres dedos de contenido, es tan ladilla meter la mano ahí y empatuc{arsela de una vaina que parece aserrín manoseado por todo el mundo, que los invitados destierran por completo la bolsa, la echan al olvido para que al día siguiente el pobre pelabola pueda pelar por ella. Así que agarra la vaina, tritúrala más todavía para que no tenga una textura tan horripantosa, y pa'dentro. Cuídate de no respirar por la boca mientras te la comes, que el polvito se te va pa la garganta y te entra una tosedera del averno. Una vez que ya no tengas hambre, agarra la escoba y ponte a limpiar.


sábado, 20 de agosto de 2011

Servilleta y Florero

Cuando era niña (ya no recuerdo exactamente què edad tenìa, pero a juzgar del lugar donde vivìamos y a que fue en la época post separación, calculo que habrán sido 8 o 9 años) pasaba las tardes sola en casa con mi hermana, jugando y viendo tele, comiendo heladitos de agua (helado que consistìa en poner agua con azucar dentro de un vaso y meterle una cucharilla a modo de paletita) y viendo Venevisión.

Está claro que Venevisión es uno de los peores canales que ha tenido nuestra TV nacional, aunque si hablamos de tele venezolana todos los canales se encuentran en la lista de "los peores", excepto el desaparecido Bravo, canal 57, que fue comprado por El Puma José Luis Rodríguez y luego se fue a la mierda. Pero para aquél entonces en Guatire sòlo se veía RCTV, Venevisión, Televen, y Venezolana de Televisión, mejor conocido como "el canal ocho", que para nosotros los guatireños realmente era el canal cinco. Venevisión, por cierto, se supone que debía ser el cuatro, pero en realidad lo veíamos en el nueve.

Bueno, yendo al grano, nuestro itinerario de las tardes era hacer cualquier cosa, como escaparnos del apartamento y comprar barajirtas de las comiquitas con el dinero que sacábamos de los teléfonos públicos (antes tenían una casillita donde caía el vuelto de las llamadas en moneritas y a veces la gente olvidaba el sencillo ahí), o nos escapábamos al colegio, o íbamos a visitar a la señora de a guardería (habiamos tenido guardería unos años antes, pero nuestros papás no la pudieron seguir pagando) Pero luego de terminar las novelas algo era seguro: estaríamos en casa viendo El Club de los Tigritos.

El Club de los tigritos tiene un mundo de emoción, y tú puesdes disfrutarlo por la mejor televisión.

Era así de simple. El club de los Tigritos no tenía competencia. En mi casa yo era Wanda y mi hermana era Yalimar. Nos sabíamos todas las canciones, era maravilloso cantar el opening del programa sabiendo que nos esperaba una tarde maravillosa frente a la TV...

...Y todo mejoró cuando llegó el evento que revolucionó la forma de los niños venezolanos relacionarse con la salsa: Salserín.


En aquella época yo sólo me sabía Pedro Navaja y una canción de José Alberto el canario (Que paren el reloj "clap-clap" que suban esa mú-si-ca...) y Venevisión tuvo la maravillosa idea de promover la formación de una orquesta de salsa completamente conformada por niños, que incluían como vocalistas nada más y nada menos que Servando y Florentido Primera, los hijos de Alí, el tipo que cantaba canciones de protesta que luego mi padre nos enseñara los fines de semanas. Eso HABÍA que escucharlo.

Y de paso la trompetista era una niña, y era rubia, como lo era también yo. Y en mi casa había una trompeta. Y mi hermana menor era crédula como un monaguillo. Y yo le decía "mira! mira! yo soy la trompetista de Salserín!" y le hacía prrr prrr prrr con la trompeta en notas disonantes y ella me miraba con los ojos como dos huevos fritos y me preguntaba emocionada si se lo podìa decir a sus amiguitos, a lo que yo le contestaba que no, que guardara mi secreto para que nadie nos fastidiara... Y ella cumplía su misión con sumisión, y me creía. Qué bella.

El bebé salsero, con su lego y su piano nos cautivó. La canción del heladero estaba divertida. Pero fue De sol a sol la que marcó el hito. Hoy día aún puedo utilizar frases de esa canción como piropo (Amor, cielo querido, de sol a sol te tengo presente en mi mente. Desde el dìa que te vieron mis amigas comenzaron a decir ¡por qué no me lo presentas? me gusta para miiiii) Y es que ademàs estaba la serie homónima, y Roxana, y Yorgelis, y Florentino, que era flaquiiiiito y parecía una lagartija... Y bueno, todas los amàbamos. Perderse De sol a sol era como perder un punto en la escala social. Quien no veía De sol a sol no era cool. Y eso que para aquel entonces el término "cool" aún no se utilizaba aquí. Hoy pasa que todo el mundo se olvidó de lo muy importante que fue ese fenómeno en nuestras vidas en una época en la que no existía el internet ni los discos quemaditos. Yo a Salserín lo escuché en casette TDK grabado de una grabación de una grabación que hizo un señor que se para afuera de la perfumería La ballena rosa, y que una amiguita del colegio reprodujo poniéndole un taquito de papel a uno de los casettes de Rudy LaScala, y borrándolo amorosamente para darme el nuevo tesoro de los Primera a mí. Y si no coleccioné afiches fue porque mi mamá me vetaba el amor por la bandita, ella quería que yo escuchara Silvio Rodríguez, y sí, Silvio estaba bien, pero Servando y Florentino estaban en edad mucho más cerca de mí, eran venezolanos, salían en el club de los tigritos. Ellos eran los novios de todas nosotras.
 Tiempo después ocurrió algo maravilloso. El fenómeno se llevó a película y se produjo "La primera vez". Tenía yo como once años, o diez y estaba de vacaciones con mis primos maternos y varias tías en un apartamento en Los corales (que por cierto luego el deslave se llevó por los cachos) y ese fin de semana era el estreno exclusivo en Venevisión de La primera vez, con Salserín, Zhandra de Abreu y Danielita Alvarado. La iban a pasar a las siete u ocho de la noche, y por supuesto las adultas no tenían la más mínima intención de verla, pero tengo una prima mayor, Verónica, que siempre me consintió mucho mucho, y aún siendo unos siete años mayor que yo coincidió conmigo en la necesidad imperiosa de ver la peli es super estreno y me ayudó a jalar mecate para que nos la dejaran ver. Aún recuerdo la emoción y la vivo como si estuvera viendola ahorita :) Daniela Alvarado ysu torpe papel de la amiga alcahueta. Zhandra y su tonto papel de la amiga bonita que se los levanta a todos; las persecusiones que les montaban a los muchachos; el yeso de Daniela; Los médanos de Coro.... la música.... creo que hasta lloré, qué cosa más linda.
 Y luego vino Muchacho solitario... y yo cada vez màs enamorada de Servilleta y Florero... y la voz de Florentino, y la letra de Yo sin ti y de La fan enamorada. Estos panas son los príncipes de Gales venezolanos, todas las chicas nacidas en la década de los ochente en algún momento los miramos con ojos de borrego, y la que se quiera declarar inocente mejor cierre el pico, que aquí todas nos babeamos por ellos.
Me da flojera seguir escribiendo y me estoy muriendo de hambre. Ya otro día escribiré con más ganas.

miércoles, 27 de julio de 2011

Digo que Paraguaná

Digo que Paraguaná
es tanto el amor que ha dado
que es poquito el recibido
de los hijos que parió
y el que a su seno llegó
peregrino de otro lado
también sus brazos abrió
como tierra a la cimiente
se seca el agua en la fuente
porque tampoco la amó

Si algún día Venezuela
decidiera navegar
como buscando otro rumbo
en la altura de la mar,
ya tiene el barco su proa
con un lucero en la frente
septentrión maravilloso
es el cabo San Román
septentrión maravilloso
es el cabo San Román

Dice una vieja leyenda
que Paraguaná es mujer
y que entregó su querer
al hermoso vendaval
que la visita dos veces
en el año nada más
la cubre de húmedos besos
la deja linda y se va
la cubre de húmedos besos
la deja linda y se va

Su bajo vientre lo adorna
una tremenda lefaria
y su boca legendaria
a la libertad cantó
Dicen que sus brazos son
azules de cielo y mar
y abre sus piernas de arena
llenas de sensualidad
y abre sus piernas de arena
llenas de sensualidad
Es abuela y es muchacha
que con música de viento
alegra su corazón
Y digo en esta canción
una cosa que es sabida
que es sensible, dolorosa
pero quieren ignorar
digo que Paraguaná
sigue siendo la cabeza
es bonita, cariñosa
pero la han dejado atrás
digo que Paraguaná
sigue siendo la cabeza
es bonita, cariñosa
pero la han dejado atrás

Alí Primera

(Qué lástima, quise buscar esta canción en Youtube para que la escucharan y no la encontré. Los niños Primera deberían encargarse de que la obra de su papá esté en todas partes, dogo yo...)

domingo, 24 de julio de 2011

La sabiduría Exupéry

Dijo el principito:

"No supe entonces entender nada! Debería haberla juzgado por los actos y no por las palabras. Me perfumaba y me iluminaba. Nunca debería haberme escapado! Debería haber adivinado su ternura detrás de sus pobres artimañas. Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla."


Y sí, soy la rosa. Y tengo pequeñas espinas,
¡pero me siento tan sola si el príncipito no está para cuidarme de las orugas!



La mujer idiota y los animales

He de ponerle ese título a este post en honor al que mi amigo Salvador colocó hace casi exactamente un año en el suyo.

Nunca he sido persona de mascotas, sobre todo porque me mudaba demasiado como para cargar un ser vivo junto a mí, dando tumbo de aquí para allá y acullá, improvisando mudanzas y almorzando platanitos. Pero la soledad de mi vida actual y mis nuevas pequeñas comodidades, me han llevado a buscar innovadoras modalidades de compañía, de laas cuales el primer prototipo fue Colón, el gato picho, cuyo destino fue desaparecer de entre nosotros e irse, quizá, al país de las maravillas o a la tierra de Nunca Jamás.

Vamos, que estaba predestinado a la desaparición por mandato de nuestro querido Darwin.

Pero en la calle hay mucho animalito desvalido, y como no quería pasar nuevamente por el trance de rescatar un gato callejero para que desapareciera, hiciera combustión espontánea, o muriera de lagañas sin dejarme ni una nota de suicidio, decidí adoptar un gatito que ya estuviera fuera de todo peligro de muerte, pero que fuera, claro, bebecito, a ver si me agarraba amor como mamá.

En fin, que hablé con docenas de proteccionistas desesperados por salir de sus gaticos, y terminé enamorándome de una a la cual busqué esta mañana en Caracas y puse en seguida el nombre de Sofi.

Esta es Sofi, la primogénita

Pero en el interín había hablado con Ana, otra proteccionista muy muy amable que me mostró las fotos de otra gatita abandonada, de la misma edad de Sofi, y no tuve corazón para negarme a cuidarla. Su nombre, desde ahora, será Fati.
Linda la Fati, ¿no? :)
Entonces, bueno, vino Ana y me trajo a Fati, y conoció a Sofi y se pusieron en seguida a jugar por aquí y por allá, y a tumbar portaretratos. Tengo dos gatitas nuevas, no están pichas, no les salen lagañas radiactivas, no sueltan gases fulminantes, no tienen el pelo como un troll y no se les sienten los huesos. Saben subir escaleras (y vaya que eso sí será un problema), no me paran bola, no se dejan acariciar, y ya se hicieron mutuas secuaces, así que al menos tendré un par de cositas peludas a quienes regañar cuando llegue a casa.

El próximo paso tendrá que ser plastificar los muebles y ponerle puertas a los gabinetes de la cocina. Como no tengo dinero hoy hice mi primer tatuaje en piel humana viva, jejejeje, y mi plan es tatuar a toda la población venezolana cobrando solidariamente para así, con mis regalías, mantener a mis dos nuevas hijas. Ya veremos cómo se me da el rol de madre con estas dos bellezuras con bigote.

Nota: los post sobre gatos seguirán llevando la etiqueta "Gato picho" en recuerdo de mi pequeño extraterrestre desaparecido.

De esas cosas que uno no se encuentra, sino que lo encuentran a uno.



Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.

                                                                                                        Jaime Sabines

lunes, 18 de julio de 2011

Mi nevera es un poema

(Este es un poema de verdad, escrito por mí, como los de los escritores esos que ponen espacios largos en los poemas para que se vean más espaciosos.)

Negra por fuera, como la caja de los aviones que todo el mundo dice que realmente no es negra.
Blanca por dentro, con la luz de un bombillo y uno que otro cajón transparente y liviano.


Así es
        


                    mi nevera.


Por ella cocinar es un milagro.
Por ella, la vida: una cuerda floja
.
Pero siempre le cabe el hielo...

                            ....y eso no es poca cosa.

Aunque me olvide siempre de llenar las gaveras
                                                 y sinceramente nunca necesito hielo.


Debo dejar
el vino y las cervezas.

Güiski en las rocas con muchas rocas!!!
y podré usar el hielo.

Y siempe tendré hielo, mi nevera homeopática.







La receta de hoy se la improviso.
tengo talento para inventar platos.

con lo que sea que haya en mi venera.

Ella me da

          tomatos.

Ya este poema se tornó barato.

Y se me quema el guiso.

                                       me despido hasta el rato.

viernes, 15 de julio de 2011

El último adiós a mi niñez

A lo largo de la vida uno aprende muchas cosas sobre sí mismo. Una de las mías es que la única cosa fantasiosa en la que he creído realmente es en el mundo mágico de J.K. Rowling, en Harry Potter, en el winguardium leviosa y en las varitas del señor Olivander.


Bien: hoy vi HP7-2. Si no sabes lo que significan esas siglas, mejor cierra este post y vuelve pronto. Si en cambio pestañeaste lentamente al leerlas y sentiste un pequeño dolor en el corazón al revivir las imágenes de Snape en el pensadero, entonces pasa con confianza, quiero contarte mis reflexiones.

(haz click para agrandar)



jueves, 14 de julio de 2011

Dice Umberto Eco sobre Wikipedia...

(comienza hablando del hecho de que ya la gente no se conoce si no es a través del internet)




...Esa es la crítica que hacemos todos. Pero antes los apocalípticos eran los que criticaban y rechazaban. Hoy son los que critican, pero a la vez usan estas cosas, así que es un discurso interno: yo soy muy crítico con Wikipedia, porque contiene noticias falsas. Las hay también sobre mí, falsas y no falsas, pero utilizo Wikipedia, porque si no, no podría trabajar. Mientras escribo, por ejemplo, Tirso de Molina y no me acuerdo de cuándo nació, voy a Wikipedia y lo miro, en cambio antes tenía que coger la enciclopedia y tardaba media hora. Antes los apocalípticos no usaban estas cosas: escribían a mano con la pluma de ganso.

lunes, 11 de julio de 2011

En la vida real...



- Cuando sea grande voy a ir con mi novio a ver la peli de Dudamel.

- Amiga, tienes 24 años ¬_¬

-¿y?

-que ya  no vas a crecer más.

-Claro, pero es que mi novio tampoco me va a llevar nunca a ver Dudamel :-/

-Bueno, por lo menos tas clara

-Sí, pero este es un último y desesperado intento por hacer que me lleve =D

-Ilusa.

-Como una princesa encantada... :)

sábado, 9 de julio de 2011

Anecdotario Menfrita (III)

Si las palabras fueran tangibles, definitivamente vivirían en Craspión. Se las cultivaría como flores, se cosecharían, y serían exportadas al mundo exterior para hacer arreglos y ramos como poesías palpables, sólidas. Pero el mundo no podría vivir de poemas marchitables. Por eso, y no por otra cosa, es que las palabras toman esa presentacion etérea del sonido (la palabra escrita no es más que el archivo perenne de las ideas. Un texto sin ser leído no es más que materia vana, seca, sin sentido. Como una melodía que no se deja escuchar), para no morir nunca, para seguir vibrando en el ambiente, aún sin ser vistas, aún cuando la onda se haya hecho muy débil y delgada seguirán allí, y podran ser repetidas una y otra vez hasta el infinito.

                                                                                 * 

Olivia Na, la delgada, la más fina y diminuta menfrita que existió en la historia de Craspión, era tan pequeña que, cuando nació, los doctores creyeron que su madre había tenido un embarazo psicologico. Más tarde la encontraron durmiendo acurrucada en un diente de león y, como era la única minmi que había nacido en casi un pelgorf (los menfritas viven demasiado tiempo como para reproducirse irresponsablemente) supieron que esa era la hija del señor Murphy Na, quien era conocido por sus frecuentes siestas callejeras, su eterna actitud calmada y su decena de hijos de los que, curiosamente, ninguno tenía parecido alguno con él. La sospechosamente respetable Mónica de Na, aseguraba que los minmis se parecian a sus abuelos, y que habían sacado el carácter tranquilo de su padre. Nunca nadie se atrevió a preguntarle sobre los rumores que corrían en Craspión acerca de su gusto por las ataduras, cadenas y demás artificios de carácter sadomasoquista. Todos sabían que su marido nunca había manifestado interés alguno por estas prácticas. 

                                                                                   * 

Una vez hubo una catástrofe en Craspión que acabó con poco más de la mitad de sus habitantes. Sucedió un día en que, por culpa de una ola de calor al oeste de Europa (lugar donde se había asentado el mundo menfrita durante algun tiempo), se vieron obligados a mudarse a una nevera. Claro está que los dueños de la nevera no podian darse cuenta de que estaba habitada por seres extraordinarios. Les faltaba en toque mágico que se necesita para intuir esas cosas. El hecho es que, una vez adentro, las diminutas criaturas, que nunca en su vida habían estado tan cerca de un trozo de queso, se sintieron intrigadas por tan penetrante aroma y, decididas a descubrir su origen, se fueron de excursión hasta que llegaron a una enorme montaña blanca llena de agujeros donde, definitivamente, podrían vivir con comodidad. No es necesario explicar lo que sucedió a la hora de la cena. Como resultado, los menfritas de hoy en día le siguen teniendo miedo al queso.

viernes, 8 de julio de 2011

ANUNCIACIÓN SIN OJALÁ


Te anuncio tierravirgen que parirás felicidad en nuestro nombre

después de resecarte dividida y de absorver hasta la última
gota de sangre como abono inesperado
después de hindirte surco abrirte tumba y cumplir la sagrada
misión de consternar los atardeceres
después del aguacero radioactivo y la limpia baba de dios

tierravirgen
parirás felicidad

y no habrá nadie para recogerla

Mario Benedetti

Descripción ejemplificada de la angustia y la culpa

Tienes 24 años y vives en tu casa sola con un gato. Entonces un día decides limpiar bien a fondo la guarida y tienes el impulso de sacar al gato al porche para que no ladille la misión, pero al cerrar la puerta el gato comienza a llorar y te da lástima dejarlo solo. A fin de cuentas es tu animalito, tu compañía, tu cosa peluda y bonita a la que alimentas y cuidas cada día, entonces lo dejas pasar, le haces mimos y lo dejas suelto mientras limpias el lavandero. De pronto escuchas un SPLASH!, pero no le paras bola, y a los 30 segundos te das cuenta de que algo cerca de ti se está ahogando. PUCHA!!! ES EL GATO QUE NADA EN EL TOBO DE MISTOLÍN!!!, gritas, y corres a rescatarlo. Lo metes bajo el chorro del fregadero, ya no te importa que sea un gato y esté en tu fregadero. Le lavas bien los ojos, la piel, las orejas, todo y te pones a secarlo con una toalla pidiéndole que no se muera. Cada estornudo te duele un poquito, cabe destacar.

Ok, relax, el gato sigue vivo, no se ahogó. Dale leche, ok, gato er' coño, tómate la leche, ok, no te tomes nada si no quieres, pero no te mueras, gato picho, que tú eres mi familia.

Me siento como una incompetente, debí dejarlo afuera, o al menos no confiar en que respetaría el tobo de limpiar. ES UN GAAAATOOO!!! se supone que no se baña!!! se supone que es astuto!! ¿¿¿cómo coño quiso nadar en mistolín??? ¿tan mal lo trato? ¿¿¿¿tan deprimido está que quiere dejar este mundo hostil????

Ha pasado ya un rato desde que lo sequé y el gato picho no come, no bebe leche, camina lentico y no más de tres pasos. No tengo el npumero de ningún veterinario, y el que más cerca tengo (y al cual por cierto le compré arena hoy) ya cerró la tienda. Toca esperar a ver si se me va a morir o por lo menos tiene fuerza para esperar a que sea mañana y vaya conmigo a tumbarle la puerta el vet, rogarle porque no me cobre y explicarle por qué mi garo huela a "Gotas de Rocío".

Ya decía yo que luego de vivir sus primeros días en una cloaca el gato picho no podía resultar muy inteligente :(


NOTA: si mi gato se muere puedo reconocer al culpable: es el estpupido del medio, el que está vestido de verde oscuro :(

miércoles, 6 de julio de 2011

Bicentenario según los monstruos

(no cabe duda que los monstruos somos de muy simple pensar)

Lo reconozco: mi Bicentenario no fue muy patriótico.

...en lo que a cuestiones de protocolo histórico y militar respecta, claro. De resto, todo muy santo y muy patriótico, sí. En eso de disfrutar el día al máximo, digo, y valorar cada minuto de la vida, y compartir, y reconocer que realmente se necesitan muy pocas cosas para ser feliz.

Fue un buen Bicentenario, no me enteré de mucho (hace semanas que no me entero de mucho de lo que acontece a mi alrededor, pero es un asunto voluntario y genial) ni hablé con casi nadie, pero me bastó. Celebré la patria siendo, simplemente, muy feliz.

...Y ¡caray! con la fatiga que le queda a uno.

En otro orden de ideas: qué difícil fue encontrar alguna imagen alusiva al Bicentenario que no fuera esta de Google, o imagen gráfica de la celebración, cosas así. Seguramente busqué mal, pero es que ni en flickr conseguí fotos finas.

Pero el doodle estuvo bonito, pues.

Y eso habla de lo simplemente facil y bonita que se aprende a tomar una la vida cuando todas las cosas están marchando tan bien :)

martes, 28 de junio de 2011

Neoleyendas urbanas: Capítulo uno: El amolador. (Y un breve recuerdo de Lila Morillo)


FIIIIUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!

(onomatopeya del amolador.)

Cuando yo era niña quería uno de esos piticos. Un día en una piñata me salió uno, era de dos colores, fucsia con verde fluorescente, como un resaltador de textos, y era tan cool que mi papá se lo quedó, como hacía cuando le gustaba un juguetito nuestro.

Así que me quedé con la frustración de no tener el pito. Mi vocación de amoladora quedó destruida deste semejante evento. Tosdos mis sueños de ser la primera amoladora mujer del planeta tierra quedaron reducidos a la esperanza de al menos un día ver la rueda girar y las chispitas y la cosa, pero pronto descubrí que todo era un vil engaño de los medios: tal cosa como un hombre que sobla un silbatito curioso y recorre las calles esperando a que alguien le encargue un cuchillo o una tijera o un machete para amolar, definitivamente no existía.

En mi casa hay una tijera que debe datar de 1920, era de mi bisabuelaquedioslatengaensusantagloria, y es la única tijera que ha pasado por las manos del amolador, aunque la única vez que pasó yo no lo vi suceder, pero mi mamá me lo contó. Hoy en día la tijera corta. A los coñazos, pero corta. No cualquier material, pero corta. Deja residuos de óxido por donde quiera que pase, pero corta. Y es una tijera de noventa y un años, pues, que se dicen fácil, pero no lo son. Esa tijera pudo haber cortado la tela con la que se hizo el vestido de la comunión de Lila Morillo, o algo así. Vamos, que en síntesis es burda de vieja (la tijera no, Lila Morillo)

...y la tijera también.

Recuerdo a Lila Morillo porque justamente ayer me desperté a las 4 a.m. para ir a trabajar, y mientras me preparaba el desayuno comencé a cantar como si fuera un hit del momento "Una piedra tiré a un cocotero, tero, tero..." y me cagué. Cualquiera que se despierte a esa hora cantando el cocotero se caga. Así estaré de cansada por la falta de sueño acumulada que cargo que me puse a cantar el cocotero: vaina pa' decadente. Al llegar a la oficina necesitaba contarle mi problema a alguien y se lo conté a un pana que es muy demasiadamente cómico y me convenció de que la única forma de sacarme el cocotero de la cabeza era escuchando la canción completa. Oh, por dios, no debí creerle: ahora me sé estrofas que no me sabía antes y tengo pendiente investigar si el peluquero de la dama en cuestión era el mismo estilista de Popy.

 =


Y bueno, volvamos al tema del amolador:

Yo nunca he visto al amolador.

...porque, claro, el amolador es uno solo, y es ubicuo.

Y estoy segura de esto último porque en todas partes a donde he ido he sabido de la existencia de un amolador que pasa, toca el pitico y grita siempre con el mismísimo timbre de voz: "eeeeelllaaaamoladoooOOOOrrrrrr!". El MISMO timbre de voz, ¿ok? EL MIIIISSSMO!!!!

En Mérida, Punto Fijo, El Sombrero, San Antonio de los altos, Guatire, Caracas, Calabozo, Puerto La Cruz... en todas partes el amolador grita igualito. Y lo más arrecho es que hoy en día la gente es tan panzoneada que en lugar de decirle al amolador que les amole los cuchillos, van a BECO y compran uno nuevo, que así hay que pensar menos, así que el amolador realmente NUNCA tiene trabajo.

Chamo, yo creo que el amolador es un espanto.

Una versión urbana del silbón, eso es lo que es.

Así que mosca cuando vayas llegando a tu casa rascadísimo un domingo a las nueve de la mañana (hora del amolador) de haberte jalado tres cuartos de botella de ron tu solito, si sientes el silbido del amolador, no voltees!! porque unos ojos rojos y brillantes te hipnotizarán y JUAS!!!! verás las chispas de la piedra amolar el cuchillo con el que lentamente te cortarán el pescuezo.

Y hará morcilla con tu sangre y se la comerá.

Bueno, voy a dormir. La falta de sueño me tiene mal. El síntoma de hoy: síndrome de Tourette.

domingo, 26 de junio de 2011

Cuando no me baño me pongo reflexiva

(ademàs de que revelo màs informaciòn de la que debería)

La ùnica manera de que me bañe un domingo es que haya una razón para tal cosa. Y no hay misa ni ritual dominical que cuente como motivo, no. La ùnica razòn vàlida para cometer semejante falta a la cordura es que haya alguien que me huela, y esto sòlo si el oledor huele mejor que yo, mira que si ambos estamos entregados al Eau de mandril, y hacemos el pacto de no mencionar tal situaciòn, listo, no nos bañamos y ya.

No bañarse un dìa por semana le viene bien a cualquiera, es un derecho. Probablemente hasta ayude a crear anticuerpos, o a darle descanso a la piel de tanto jabòn.Y de paso cuidas el ambiente, son unos cuantos llitros de agua que se ahorran, y en cuestiòn de un año seguramente habràs dejado de echar a océano una buena cantidad de jabòn y de mugre. Claro que la mugre se queda contigo, pero sòlo por un dìa, que el lunes te la quitas con retroactivo y listo el pollo. Ademàs, chico, Shakira tampoco se baña, pa que lo sepan.

Hace un rato se fue a hacer sus cosas el nuevo monstruo de mi vida, el grande, el único que podía haberme convencido de darme un baño, porque si es por el chiquito no nos bañamos ni el domingo, ni el lunes, y capaz y hasta hacemos competencia a ver cuál de los dos se aguanta por más dìías.

Y bueno, soy una monstrua de cuento y cuando era cachorra me enseñò mi padre que cuando uno se baña los domingos pierde la ferocidad.

La tìa Clara, que no era mi tìa, pero era la señora que me cuidaba, cuando no me querìa bañar me consentìa y se hacìa la loca a pesar de mi hedentina a guaralito. "¡Eso sì!", me decìa, "¡antes de dormir te lavas bien las partes!" y yo me quedaba pensando y me iba a lavar las partes que la lògica me decìa que tenìan que ser lavadas, pero luego me iba a dormir con la duda y diseccionaba mentalmente mi cuerpecito en montones de partes y me preguntaba si me habìa equivocado, porque, claro, ella me hablaba de las partes, pero nunca hubo un acuerdo de confidencialidad en el que se explicara ese asunto de las partes.

Luego con el tiempo me enterè de que estaba en lo cierto, cuando mi papà usò dos palabras que no escribirè acà para contarmne cuàles eran las partes en cuestiòn. Hoy que soy grandota, tengo casi 25 años y soy fan de Harry Potter, he decidido que cuando le hable a mi hija aùn no nacida (ni encargada (creo, jajaja)) de sus partes, en honor a Vold.. al que no debe ser nombrado, le voy a decir:  ANDA A LAVARTE LA YU-NOU-JÚ!!! (you know who) y ella, tan juiciocita irá obediente a lavarse las partes. :)

sábado, 25 de junio de 2011

Un milagro del señor

A-SOM-BRO-SO. Terminando de postear el texto en el que contaba que el gato picho no había cagado, me volteo y ZAZ!!! el gato picho caga. Aquí la foto, para dejar evidencia de las primeras andanzas de mi querido Colón.

A ver si el gato picho resulta ser superdotado, porque sobrevivir una semana sin hacer del dos para luego hacer donde es debido es digno de un púlitzer, o algo sí.

nunca había sido tan feliz de ver a un animalillo defecar :D pero a ver si voy cambiando el tema,que el bog se me está como poniendo escatológico.

Viaje al pasado

El gato picho ya no está tan picho, aunque se sigue negando a cagar y temo que en cualquier momento explote.
 Mientras tanto, en la baticueva, un vino alemán y un extraño playlist internacional le ponen escarcha a una noche que (ya va, haré una pausa para contarles que creo que el gato picho se cae a peos a cada rato) podría ser mucho mejor si hubiera menos público, y resulta que dando vueltas por acá y por allá en la web en busca del origen de los tiempos, hemos caido por accidente en un texto que me salió de las entrañas el 13 de diciembre de 2007, cuando Monstruos bajo la cama no era ni siquiera un feto y utilizaba mi Predicado.com para escribir mi diario. Honestamente, no tengo idea de aquíen le escribí esta vaina, pero haciendo un ejercicio de memoria y pujando un poco... eehhhmmm.. uhhhmmm... nop, no me acuerdo. =D



 Charlatán
Sirvo un vaso de vodka,
le pongo una oración recalcitrante
dictada por tus labios de amargo de Angostura.

El alcohol no volverá jamás a ser alivio
para mi piel errante.

Te cuento:
El carro está botando aceite,
y tú sigues con tus pleonasmos.
Todo en el mundo se está derramando:
el petróleo, el agua, la sangre, las palabras,
incluso mis ideas.

Sin embargo lo mío lo puedo arreglar yo,
lo del carro mandándolo al taller,
a fin de cuentas siempre existe un remedio.
Pero lo tuyo...
tu derrame de palabras no se cura,
tú tienes un tumor en el discurso.
Naciste charlatán... naciste absurdo.


*El título del post, así como la imagen salieron de la cabecita del chapulín colorado. En este lugar se respetan los derechos de autor.


martes, 7 de junio de 2011

EL ABARATAMIENTO DE LAS MOMIAS


"Si los líquidos para momificar se hallan en todas las casas, 
si su adquisición es tan fácil, 
¿quién nos dice que un día no lleguen a inyectárnoslos?
Muchas trágicas equivocaciones han ocurrido y ocurren todos los días” 

ENRIQUE BERNARDO NUÑEZ



Los que cultivan la egiptología
deben de estar que brincan de alegría,
pues lo que en ese gremio más se encomia
que es tener una momia,
será en lo sucesivo tan factible
como tener hoy día un  “convertible”;
bastará con llegarse a la botica
y comprar la inyección que momifica
y el resto será cosa de encontrar
a quien momificar.

Figúrate, lector, que mantequilla:
Que mediante una cosa tan sencilla
pueda cualquiera aquí tener su momia,
cuando otros muchos hay que junto al Nilo
por descubrir alguna echan el kilo
y al final los abate la estegomia
y si no la estegomia el cocodrilo!

Pero al estar de todos al alcance
el líquido en cuestión
¿quién impide que surja algún percance
y  que nos momifiquen a traición?

¡Con razón teme Enrique
que alguno por error lo momifique!
Si hay gente, como ocurre a cada rato,
que creyendo que es chicha o es carato
se  “empujan” un perol de creolina
sin que les diga nada la  hedentina,
¿qué no sucederá con una droga
que  “ni huele ni hiede”,
y que al ponerse en boga
no  habrá  una  casa  en  la  que  no  se hospede?

Ocurrirá sin duda más de un chasco;
por  ejemplo,  el  que  a  causa  de  un chubasco
o de un baño nocturno, se constipe,
se compra una inyección para la gripe,
con otras medicinas la coloca,
y ...el que venga a inyectarlo se equivoca.
¡Por  no  hacer  de  la  ampolla  un  buen examen
lo convierte en un nuevo Tutankamen
!Y contra eso si que no hay quien pueda:
quien momia se volvió, momia se queda!

De manera, lector, que nos gozamos,
pues si tenemos más que suficiente
con los momificados que ya estamos,
¡como será la cosa si agregamos
la momificación por accidente!

Aquiles Nazoa

miércoles, 1 de junio de 2011

Una monstrua en San Agustín Aéreo

Plátanoverde me mandó el newsletter, en el newsletter estaba la reseña. Manda tu propuesta hasta el 25 de mayo, decía, y al ver el reloj pude leer las 23:50. Era, por supuesto, la noche del 25. Pero las ganas me pudieron más: me toca hacer un refrito, dije, y sin pensarlo dos veces revisé entre las fotos de mis cuadros antiguos hasta encontrar uno cuyo nombre no recuerdo, le corté un detalle y lo envié como propuesta.

¡Bienvenida!, me dijeron, y yo me sentí feliz, pero había que conseguir las brochas, ¡oh., sai baba! qué hago ahora?! así que mandé un mail masivo a un montón de gente a ver quién me ayudaba. Saltó superexjefe de la nada y me dijo yotepongolasbrochas, buenasuerteconeso, quetequedebonito, en tipografía de sonrisa. Luego dije ¡Oh! y ahora, ¿quién podrá defenderme? y saltó el chapulín a darme unos tips geniales: que si llévate una escoba y cepilla la pared, que si consíguete un pedazo de carbón pa que dibujes, que si te da miedo la mano alzada lánzate una cuadrícula. Consejos que, por supuesto, como buena monstrua que soy desperdicié por completo: la escoba la dejé en casa porque la última vez que junto a mi amiga Lissel secuestré las escobas de su casa, terminaron decomisándonoslas a la entrada de un concierto y llegamos a casa sin palos de escoba y una muy estúpida explicación para su molesta madre; el carbón pensé que podría robármelo del mercado (vamos, es un trocito de carbón, no una bolsa) pero no encontré ninguna abierta y me dio remordimiendo de buena ciudadana romper una para sacar un taquito; y la cuadrícula, esa simplemente me dio flojera, pero fue tanta la buena vibra que todo salió a la perfección.

Liss me acompañó, como suele acompañarme incondicionalmente desde que tenemos diez años cada vez que estoy inventando una cosa nueva y nadie en el mundo se atreve a ser mi secuaz. Eres mi mejor secuaz, Liss (junto a Mafe, jejeje), nunca lo voy a olvidar.

Llegamos a la estación, subimos al metrocable contentas y parloteando todo el camino. Llegamos. Nos asignan una pared horrible y/o espantosa que odiamos hasta la muerte pero nos tomamos como un reto ponerla bien bonitica. Ok, luces, cámaras y acción. Al rato llega Cristian, un niño hermoso de 6 años a contarnos sobre su nueva litera y su cuarto que no tiene techo, Se me desgarra el corazón, le pido que pinte conmigo y corre contento a pedirle permiso a sus papás. Cuando regresa con su sonrisa, la más grandota de todas, agarra una brocha, la más grandota de todas, y se pone a pintar, lo cual sirve de carnada para el resto de los niñitos de la calle Filas de marín. Todos son hermosos, de sonrisas grandototas y ojos vivaces, que hablan todos a la vez, unos me hablan duro y feo, otros suave y lindo, pero en el fondo todos lo que quieren es una sola cosa: que les de mi brocha. Qué carajo, les doy mi brocha, y la otra, y la otra hasta que ya no me queda ninguna brocha y Lissel me mira con ladilla y se queja y los regaña. Eres una plasta de mierda, pienso y ella me lee la mente y me dice en voz alta que no nos tiene paciencia y que soy una blandengue, pero yo estoy contenta, tengo amiguitos nuevos. 

Al rato se acaba la pintura azul, que desgracianopuedeser. Bueno, vayamos a buscar otra, les digo, la buscamos y resulta que ya no hay más. Bueno, corramos de regreso entonces! me dice Cristian, el primer niñito. Corramos, pues! le digo yo, y a la cuenta de tres todos corremos hasta que tres pasos más adelante me tropiezo con un policía acostado y caigo de platanazo en el suelo, con cara, brazoz, barriga y piernas, a solo treinta centímetros de una gran cagarruta. Vamos, ¡¡que es un buen día!!, siendo yo como soy de accidentada debo estar contenta de no haber caído sobre la boñiga, pienso, y uno de los niños me levanta y me grita que siga corriendo, de modo que corro adolorida y rezando por no caerme de nuevo. Quedo de segunda en la carrera, ja, les gané, pero el que llega de primero me dice tas loca, les gané, yo. Cállate enano, pienso, y no se lo digo porque tiene razón.

Seguimos pintando con los colores que quedan. De vez en cuando Lissel tiene miedo, de vez en cuando lo tengo yo. El ambiente es una cuerda de giutarra bien afinadita que cuando vibra suena bonito, pero tan tensa que da miedo tocarla mucho y verla romperse, brincar y vaciarte un ojo. Sobre todo porque dicen que allá arriba la cosa que puede vaciarte un ojo se llama bala. Pero todo sale de acuerdo al magnífico plan trazado por el cosmos, al punto que hasta Maiki llegó de sopetón, sin saber que estabamos ahí, sin nosotras saber que ella iba a ir, y nos toma la foto que pensamos que no tendríamos nunca por nuestra falta de cámara. Linda la cosa, tamos contentas.

Bueno, ya tengo mi mural y quedó hermoso. Se ve desde el funicular del MetroCable, de nuestro gran MetroCable que no es solo de la gente del barrio sino de ustedes y mío. Ya podemos ir cuando queramos, y en unos pocos minutos. Yo ya quiero regresar. Tengo una pared ahí y pienso volver a ponerla más linda en unos meses. Qué alegría, de verdad qué contentura.

P.D.: se me olvidó firmar el mural.

jueves, 26 de mayo de 2011

Recetario del pelabola: Marquesa de recortes de ostia

Receta número 3: Marquesa de ostias partidas

En el centro de Caracas, hubo alguna vez unas monjitas que hacían ostias, las obleas miniatura del agnosticismo, cosas de esas que son el cuerpo de cristo en lonjas (si es una ostia es un bracito fileteado bien flaquito; si es una oblea, debe ser un muslo, o una nalga, no sé). La cosa es que tales monjitas hacían las ostias, y de vez en cuando tenían la mala hostia de que se les partía la mercancía, entonces ¿qué hacían las monjitas? agarraban todo ese montón de trocitos de ostias, los metíann en una bolsa y lo vendían a precio de gallina flaca. Fue entonces cuando entró en acción nuestro personaje principal: El pelabola.

Esto que está aquí es una ostia. Imagínatela partida y ya sabrás de lo que hablo
Y pasa que las cosas se dieron más o menos así:

Fue el pelabola a pie (porque no tenía plata para el metro, mucho menos ahora que va a costar un bolívar cada viaje) hasta el sitio donde están las monjitas vendeobleas. Les sonrió, (siempre es bueno sonreírle a las monjitas) les ofreció dos lochas por la bolsa de obleas partidas y se fue hasta el abasto más cercano donde compró una cajita pequeña de maicena.


 Una vez obtenida la maicena procedió a registrar entre las especias de la casera (si el pelabola es residenciado) o las de la mamá suya a ver si de milagro hay un frasquito de vainilla o una bolsita de cacao en polvo (estamos hablando de usar el cuerpo de cristo para hacer un postre, no tendría nada de raro que ocurriera algún milagro). En caso de que no fuera así, la otra opción es proceder a la resignación (en caso de que el pelabola sea residenciado) o a la mendicidad (si el pelabola vive con la mamá), y extender la mano derecha, o la izquierda, da igual, al mismo tiempo que se pronuncia con dolor y vergüenza la frase "¿me puedes dar para comprar un frasquito de vainilla/ bolsita de cacao en polvo?", y si estamos hablando de un pelabola con mucha suerte, a lo mejor la mamá hasta le da para las dos cosas o de pronto en el camino se consigue diez lucas y  le alcanza para comprar una cajita de pudín con sabor a fresa.

 Bueno, la cosa es que una vez que se tienen los ingredientes (ah, por cierto, se necesita algo de azúcar también a menos que te encuentres pelando tanta bola que andes en una de dieta forzada) hay que preparar con la maicena lo que ellos llaman la natilla (la receta viene por default en la cajita) que puedes cambiar de sabor entre vainilla o chocolate, o realmente lo que tengas, incluso canela, que con lo versátil que es la maicena puede que te queda buena incluso echandole Aquamarine de Revlon.

Cuando tengas lista la natilla (por cierto, puedes usar natillas de diferentes sabores a la vez, no hay güiro), o el pudín de Royal que te compraste con los reales conseguidos en el piso, vas ha preparar un envase con una capa más o menos gruesecita de recortes de oblea, a la que le echarás por encima una capa de unos 5 milímetros de natilla, luego otra capa de obleas partidas y luego otra de natilla, y así seguirás de capa en capa hasta que se acabe alguno de los ingredientes. Si quieres, para decorar, puedes echarle el polvito de oblea que queda en el fondito de la bolsa, pero eso no evitará que tu receta sea la más pelabola del mundo, sólo se verá más linda, pelabolamente linda. Luego la metes de una en la nevera para que se ponga friíta y sea más sabrosa. Una versión más cacherosa de esta receta es la famosa marqueda de galletas María, que es la misma guarandinga, solo que con galletas María de Puig. (Ay, sí, qué glamour.)
La galleta más pelabola de la galaxia, luego de las paupérrimas galletas de soda de la misma marca


Sobre las características de esta receta podemos decir:

Precio: baratísimo
Preparación: rapidita
Nivel de pelaboléz: máximo pero digno
Sabrosura: rica el primer día. Luego se enchumban mucho las obleas y tienes que estar preparado para la sensación potaje, pero siempre tiene buen sabor.

sábado, 14 de mayo de 2011

Entre dos aguas


Sucede que vivo como en una licuadora llena de avena Quaker y bolitas de fibra óptica, en una constante lucha entre lo real y lo virtual, entre ser Malú y ser La Monstrua, entre conversar durante horas sobre cualquier cosa con un grupo de amigos o venir a este lugar tranquilo que es mi blog, a contarles algunas cosas a unos cuantos lectores de rostros desconocidos.

Esa lucha entre lo real y lo virtual es una de las características de la postmodernidad. Y yo, claro, (como seguramente tú también, lector) soy muy postmoderna.

Hace poco leí un artículo que hablaba de lo mucho que se esfuerzan las personas en hacer que sus vidas parezcan perfectas a través de su facebook. Ponen fotos hermosas en lugares hermosos con personas hermosas y trajes maravillosos, pero jamás una foto cagando, o haciendo una cola de cuatro horas bajo un sol implacable en el Parque del Este para sacarse la cédula de identidad. Así que la realidad de nuestro facebook es virtual. Felizmente virtual. A tu avatar de facebook no se le pone un nudo en la garganta cuando se entera de cosas que no le gustan, ni le salen arrugas, ni se desconcha por una insolación. Y no me escapo de eso: a mi avatar de blogger no se le explota la bomba de chicle hasta empegostarle las cejas.

No puedo con eso, no. Yo no soy un alien. La realidad es que mi vida es muy normal. Que a mí también se me amoratan pedazos del cuerpo (como la uña del dedo gordo que DOS personas me pisaron hoy en la calle) y del corazón (sí, también digo cursilerías), que algunas veces saco muy malas notas en la universidad (y otras veces ni siquiera saco nota alguna) y que tengo miedo, muchísimo miedo casi siempre de muchas cosas estúpidas como morirme de sopetón. Siempre tengo miedo y quizá siempre lo tenga. Lo único es que hay que tirar pa'lante y procurar que todo vaya siempre en paz. Porque si algo valoro en este mundo es mi propia paz, y mi alegría. Me gusta la alegría.

En fin, que no sé cómo no vivir una vida virtual cuando debo admitir que este blog es mi lugar de respiro.

Si algún día me convierto en amish me haré famosa entre mi comunidad por vender calcomanías para las carrozas que digan "Postmodernas tu nalgas, chico."

jueves, 5 de mayo de 2011

El próximo 15 de julio...

...Esta soy yo camino al cine para ver HP7-2 (colóquele un disfraz de bruja y una varita mágica en la mano para un mayor acercamiento a la realidad)





Esta soy yo mientras hago la cola para entrar al cine:





Y aquí estoy yo justo cuando comienza a sonar el opening y las letras de Harry Potter se comienzan a ver en el cielo:



... y ésta soy yo durante toda la peli:

...y esta soy yo camino a casa, pensando que ya todo terminó... y que debo ir a terapia.







Definitivamente con la 7-2 algo de mí se esfumará para siempre. Llevo años esperando este momento y ahora que está tan cerca creo que no quiero que llegue.
...los problemas del fanatismo.




NOTA: este post no habría sido posible sin el tumblr de Eva :)

domingo, 17 de abril de 2011

Expelliarmus!


Un cosplay hecho 100% por mis manitas costureras, excepto la varita que es producto de la magia de Arya Colmenares.
Baratísimo hasta rayar en lo absurdo, pero poco fotogénico, o mal iluminado. Es mucho más parecido al original en cuanto a colores de lo que sale en la foto.
El pelo me dio terror decolorarlo y que quedara como una esponja de alambre, así que como mi personaje, Nymphadora Tonks, es una metamorfomaga que puede cambiar a voluntad su color de cabello, entre otras cosas, me quedé con mi rojo-violeta habitual.
:)
¿qué tal? ¿parecido?

miércoles, 13 de abril de 2011

El ojo de la bruja


Desde hace algún tiempo me he preguntado si no me estoy excediendo con esto de la sobreexposición en internet de mi vida, aunque tener un diario/blog se me ha vuelto parte de la rutina diaria al punto que en este momento no me creo capaz de renunciar a Monstruos bajo la cama.

Estuve, además, leyendo hace poco unas cuantas crónicas rojas, bien feas ellas, todas casualmente relacionadas con crímenes internetosos: el marido que mató a su esposa porque cambió de status en Facebook a "single", el enfermo que asesinaba a las gorditas (hijo de bitch!!!), la mujer que mató a su bebé porque éste estaba llorando y no la dejaba concentrarse es su jueguito de Farmville... cosas así. Y bueno, como buena paranóica que soy, no puedo dejar de preguntarme qué tan a salvo estoy de una cosa semejante. Entonces:

1.
La última relación que tuve terminó hace algun tiempo de una manera bastante más tranquila de lo que podía haber sido (y eso que fue horrible y tormentoso!). Los motivos fueron bastante absurdos dado que todos provenían del mismo sitio: la imaginación del que era mi chico (actualmente él reconoce que fue así), sazonada con un par de piropos que dos o tres cuates con mucho tiempo libre para meterse en Facebook dejaron en una que otra foto mía (TODAS las chicas que ponen fotos en facebook son indiscriminadamente buceadas, ok? yo no soy un caso especial ni tengo fotos en traje de baño), y tal ruptura estuvo precedida por momentos de tensión tan horrorosos que no pude más con la angustia y me vi en la necesidad de preguntarle al individuo si tenía alguna intención de dejarme tirada, envuelta en una alfombra ensangrentada, en Parque Caiza, tal como la víctima del conocido ex rector de la UCV (cabe destacar que la pobre chica asesinada por Chirinos también tenía un blog, así que creo que es momento de desempolvar mis viejos temores y poner en observación una vez más al exnovio del terror, lo siento, querido). Recuerdo que su expresión fue más bien de indignación, y en parte lo comprendo, yo tambnién me indignaría si alguien me dijera en mi cara que cree que soy capaz de asesinarle, pero yo soy así, hago preguntas imprudentes.

2.
Tengo un amigo muy muy querido cuya cara es muy pálida y tiene un talento maravilloso para recordar (¡y recrear! )diálogos del cine. Por alguna razón esas dos características juntas me asustan un poco, y ha pasado en diferentes ocasiones que he creído que tiene planes de darle fin a mi vida. Varias veces se lo he dicho, y siempre hace cosas como sacar una llave inglesa de una gaveta, o un bate de aluminio de detrás de la puerta, y me mira con cara de psicokiller hasta que el corazón no me da más y le suplico que deje de molestarme. Es así, somos amigos, panas de verdad verdad, y tenemos que vivir con nuestro problema de comunicación: yo, sintiendo que él me quiere matar, y él, teniendo una amiga que cree que él la quiere matar. Qué dark.

He visto muchas películas, es verdad, y eso se ha reflejado no sé si negativamente en mi vida. A lo mejor hasta es postivo, porque estoy alerta hasta de la más mínima señal y tengo habilidad para leer entre líneas, pero eso puede no ser una habilidad, sino una patología, como le pasaba el hombre este de Una mente brillante, ¿verdad?, y capaz que mi amigo psicokiller es sólo producto de mi imaginación, pero no creo, porque con él me conectan varias personas que mi familia conoce, y que son de carne y hueso, así que si yo estoy imaginándolo, todos lo estamos, y no creo que sea así.

3.
Pero resulta que en facebook una vez me pidió amistad un chico desconocido que juraba haber comprado uno de mis monstruos, haber quedado prendado con la monstrua mayor, y tener muchas ganas de conocerme. Yo ese día andaba en no sé qué limbo subnormal y lo acepté, aunque mi primer impulso fue decirle, como hago con todos los desconocidos, un maleducado "oye, no te conozco, chao" e irme a coser monstruoschicos pero, como dije antes, ese día fui Malú la subnormal y lo acepté. Al cabo de unos meses el jovencito me había dado razones más que suficientes para denunciarlo en fiscalia por acoso, aún cuando nunca le presté ni la más mínima atención. Ttuve una ciberdiscusión bastante incómoda con él, en la que, entre muchas otras cosas, le dije que me estaba stalkeando más de lo aceptable, e inmediatamente el joven me recordó que él y yo habitamos en la misma ciudad, y que el mundo es muy pequeño, y que no le parecía iconveniente que me portara de esa manera con él, pero que, ojo, esto no es una amenaza. A los dos días lo vi en el metro, en la estación que uso para ir a la universidad. Ok, no sé si son paranoias, pero durante MESES no vi a alguien que además estudia en mi misma uni, nunca, jamás, ¿y de pronto me lo encuentro de frente dos días después de que le digo deja de jugar a que eres mi amigo, no me interesa que yo te caiga bien, tú me produces un tic nervioso en un ojo?... raro.

Castaneda me enseñó que la muerte siempre está del lado izquierdo, detrás de cada uno de nosotros, a la distancia de un brazo. Cuando leí sus Enseñanzas de Don Juan encontré algo de sosiego, y la certeza de que el miedo no es algo que me va a ayudar, cosa que siempre había pensado. Nunca le he temido a la muerte, sino a que mis últimos minutos de vida sean horribles. Pero en el fondo sé que nada de eso va a pasar. Todavía falta mucho para que mi cuerpo sea el abono de ese árbol que algún día plantaré. No se debe alterar el orden de las cosas.

Los Ilustres

En el año 2000 yo estaba en noveno grado y conocí a la gente con la que terminé mi bachillerato, o sea, que pasé tres años con ellos, viéndolos todos los días hábiles de mi vida, menos al portu, que faltaba a clases tres días a la semana (no me puedes demandar por decir esto, portu, tú no te llamas portu así que no estoy mancillando la reputación de tu nombre).
Bueno, el asunto es que el colegio los profesores eran bien fastidiosos casi todos. Y bien particulares también. Hoy les voy a contar brevemente cómo fueron mis profesores más raros para que vean que en parte sí fueron ellos los que crearon a este pequeño monstruo que les escribe:

-Había una catira que nos daba Inglés. Nunca nos enseñó nada, excepto las tetas.

-Había un cubanito flaco que siempre se esforzó por enseñarnos muy bien Lenguaje y Literatura, pero nunca lo dejamos enseñarnos nada. Aunque yo nunca le hice nada malo, yo era parte del salón, y lamento decir que fuimos muy crueles con él. Un día mi mamá llegó al salón porque me habían citado el representante y me fue a formar mi peo, él estaba dando clases y la saludó. Ella me sacó del salón y me dijo "Malú, ese señor se está muriendo", yo la sacudí y le dije que no fuera pavosa. Dos semanas después se murió, y lo lamenté mucho, yo en serio le tenía cariño  :(

-Había uno al que le decíamos "Chespirito". Estaba enamorado de mi mamá, me ponía nota gratis cuando comenzó a cortejarla, hasta que un día mi mamá llevó a su novio al colegio y el profesor dejó de ponerme nota gratis y comenzó a quitarme la poca que me ganaba :(

-Había un viejito que nos daba dibujo técnico y se le podía comprar la nota con una botella de ron. Bueno, eso decían las malas lenguas. A mí en dibujo me iba muy bien.}

-Había una señora chiquita, flaquita y muy apocadita ella que nos dio química como por dos meses hasta que la hicimos renunciar. Luego la asignatura nos la dio un tipo con una cara de sádico increíble, pero al parecer era buena gente. Una vez lo hice chocar su carro contra un poste en la subida del colegio, pero explicarlo requiere mucha mímica, y eso por aquí es difícil.

-Física nos la daba un flaco horroroso que a mí me gustaba porque a mí a los 15 años me gustaba mucha gente, pero de verdad que era bien feo. Hace un par de meses me enteré de que el tipo vendía la nota también, pero este prefería que le pagaran con sexo. Vamos, que en serio le gustaba la física al pana.

-El de educación física... bueno, ese es un caso serio. Sé que fueron varios profesores, pero solo recuerdo a uno, el que supuestamente se llevó a la muchacha de la otra sección al hotel ese a las afueras de Guarenas y se la folló. En aquella época yo y mi pequeño grupo de secuaces le teníamos cariño a ese profesor, así que organizamos una "manifestación" (estaba de moda eso de manifestar, la cosa fue como en el 2002, poco antes del paro petrolero y todo) nos pusimos lazos negros sobre las insignias y gritamos por todo el colegio que el profe de educación física era inocente. No queríamos que lo botaran. Lo botaron. Menos mal que lo hicieron, la vaina era verdad.

-La orientadora esa una sinverguenza. Esa mujer tiene la culpa de que yo sea un fracaso académico a estas alturas de mi vida. La muy bicha le decía a mi profesor guía que yo necesitaba ir a orientación vocacional, entonces me mandaban a hablar con ella y ella en lugar de hacer su trabajo me decía que hiciera lo que quisiera y se ponía a leer catálogos de AVON, entonces yo para entretenerrme me ponía a construir cositas con un Lego que tenían en ese cuartico (sí, a los 15 años yo jugaba Lego), y el día que le tocó hacer el informe sobre mi posible vocación dijo que yo podría ser arquitecto. Fue entonces cuando me aceptaron en la escuela de arquitectura de la Universidad Central y la universidad Simón Bolívar y todo en mi vida comenzó a ir cuesta abajo. Me botaron de una, me cambié de carrera en la otra y aún no sé ni dónde estoy parada.

-Había una materia fantasma que se llamaba Cátedra Bolivariana. Nos la dio un chico de 21 años cuyo nombre no recuerdo, pero era un moreno bien bonito y me gustaba mucho. Un día yo iba caminando por una calle de aquí para allá, ¿no? y el iba en la otra acera de allá para acá, entonces me gritó y yo me emocioné toda y le comencé a saludar y hablar mientras seguía caminando sin ver por donde iba, pero muy emocionada porque segurito se había enamorado de mí. De pronto !PAFFF!!! me di sendo bollo contra un poste y todos mis pajaritos preñados cayeron muertos ipsofacto junto con mi poca autoestima y mi sueño de que él fuera el padre de mis hijos =(

-El de computación era otro sadicón, punto. Ah, y nunca nos enseñó nada. Ni la paloma.

-Del director y sus interminables discursos les hablaré otro día. Sólo le puedo augurar que cuando esté muy viejito lo meterán en un asilo donde trabajará alguno de los que estudiaron conmigo, y éste lo obligará a ver todos los Aló Presidente y las cadenas que se han transmitido desde 1999 hasta nuestros días, y de tarea le mandará a leerse las líneas de Chávez completicas, cinco veces cada librito. Es así, accion y reacción, kharma, "lo que aquí se hace aquí se paga", Ah, y de pie, por supuesto! como el muy huelenalga nos hacía escuchar sus infinitas alocuciones religiosas, moralistas, aburridas y retrógradas cada lunes a partir de las 7 de la mañana. Enfermo.

Estos no eran todos, sólo los primeros que se me ocurrieron en este ratico. Los demás también eran unos frikis, y estamos hablando de uno de los colegios más sifrinitos del pueblo, ¿ok?

Siempre lo he dicho, yo no soy una causa, yo soy una consecuencia....