miércoles, 13 de abril de 2011

Los Ilustres

En el año 2000 yo estaba en noveno grado y conocí a la gente con la que terminé mi bachillerato, o sea, que pasé tres años con ellos, viéndolos todos los días hábiles de mi vida, menos al portu, que faltaba a clases tres días a la semana (no me puedes demandar por decir esto, portu, tú no te llamas portu así que no estoy mancillando la reputación de tu nombre).
Bueno, el asunto es que el colegio los profesores eran bien fastidiosos casi todos. Y bien particulares también. Hoy les voy a contar brevemente cómo fueron mis profesores más raros para que vean que en parte sí fueron ellos los que crearon a este pequeño monstruo que les escribe:

-Había una catira que nos daba Inglés. Nunca nos enseñó nada, excepto las tetas.

-Había un cubanito flaco que siempre se esforzó por enseñarnos muy bien Lenguaje y Literatura, pero nunca lo dejamos enseñarnos nada. Aunque yo nunca le hice nada malo, yo era parte del salón, y lamento decir que fuimos muy crueles con él. Un día mi mamá llegó al salón porque me habían citado el representante y me fue a formar mi peo, él estaba dando clases y la saludó. Ella me sacó del salón y me dijo "Malú, ese señor se está muriendo", yo la sacudí y le dije que no fuera pavosa. Dos semanas después se murió, y lo lamenté mucho, yo en serio le tenía cariño  :(

-Había uno al que le decíamos "Chespirito". Estaba enamorado de mi mamá, me ponía nota gratis cuando comenzó a cortejarla, hasta que un día mi mamá llevó a su novio al colegio y el profesor dejó de ponerme nota gratis y comenzó a quitarme la poca que me ganaba :(

-Había un viejito que nos daba dibujo técnico y se le podía comprar la nota con una botella de ron. Bueno, eso decían las malas lenguas. A mí en dibujo me iba muy bien.}

-Había una señora chiquita, flaquita y muy apocadita ella que nos dio química como por dos meses hasta que la hicimos renunciar. Luego la asignatura nos la dio un tipo con una cara de sádico increíble, pero al parecer era buena gente. Una vez lo hice chocar su carro contra un poste en la subida del colegio, pero explicarlo requiere mucha mímica, y eso por aquí es difícil.

-Física nos la daba un flaco horroroso que a mí me gustaba porque a mí a los 15 años me gustaba mucha gente, pero de verdad que era bien feo. Hace un par de meses me enteré de que el tipo vendía la nota también, pero este prefería que le pagaran con sexo. Vamos, que en serio le gustaba la física al pana.

-El de educación física... bueno, ese es un caso serio. Sé que fueron varios profesores, pero solo recuerdo a uno, el que supuestamente se llevó a la muchacha de la otra sección al hotel ese a las afueras de Guarenas y se la folló. En aquella época yo y mi pequeño grupo de secuaces le teníamos cariño a ese profesor, así que organizamos una "manifestación" (estaba de moda eso de manifestar, la cosa fue como en el 2002, poco antes del paro petrolero y todo) nos pusimos lazos negros sobre las insignias y gritamos por todo el colegio que el profe de educación física era inocente. No queríamos que lo botaran. Lo botaron. Menos mal que lo hicieron, la vaina era verdad.

-La orientadora esa una sinverguenza. Esa mujer tiene la culpa de que yo sea un fracaso académico a estas alturas de mi vida. La muy bicha le decía a mi profesor guía que yo necesitaba ir a orientación vocacional, entonces me mandaban a hablar con ella y ella en lugar de hacer su trabajo me decía que hiciera lo que quisiera y se ponía a leer catálogos de AVON, entonces yo para entretenerrme me ponía a construir cositas con un Lego que tenían en ese cuartico (sí, a los 15 años yo jugaba Lego), y el día que le tocó hacer el informe sobre mi posible vocación dijo que yo podría ser arquitecto. Fue entonces cuando me aceptaron en la escuela de arquitectura de la Universidad Central y la universidad Simón Bolívar y todo en mi vida comenzó a ir cuesta abajo. Me botaron de una, me cambié de carrera en la otra y aún no sé ni dónde estoy parada.

-Había una materia fantasma que se llamaba Cátedra Bolivariana. Nos la dio un chico de 21 años cuyo nombre no recuerdo, pero era un moreno bien bonito y me gustaba mucho. Un día yo iba caminando por una calle de aquí para allá, ¿no? y el iba en la otra acera de allá para acá, entonces me gritó y yo me emocioné toda y le comencé a saludar y hablar mientras seguía caminando sin ver por donde iba, pero muy emocionada porque segurito se había enamorado de mí. De pronto !PAFFF!!! me di sendo bollo contra un poste y todos mis pajaritos preñados cayeron muertos ipsofacto junto con mi poca autoestima y mi sueño de que él fuera el padre de mis hijos =(

-El de computación era otro sadicón, punto. Ah, y nunca nos enseñó nada. Ni la paloma.

-Del director y sus interminables discursos les hablaré otro día. Sólo le puedo augurar que cuando esté muy viejito lo meterán en un asilo donde trabajará alguno de los que estudiaron conmigo, y éste lo obligará a ver todos los Aló Presidente y las cadenas que se han transmitido desde 1999 hasta nuestros días, y de tarea le mandará a leerse las líneas de Chávez completicas, cinco veces cada librito. Es así, accion y reacción, kharma, "lo que aquí se hace aquí se paga", Ah, y de pie, por supuesto! como el muy huelenalga nos hacía escuchar sus infinitas alocuciones religiosas, moralistas, aburridas y retrógradas cada lunes a partir de las 7 de la mañana. Enfermo.

Estos no eran todos, sólo los primeros que se me ocurrieron en este ratico. Los demás también eran unos frikis, y estamos hablando de uno de los colegios más sifrinitos del pueblo, ¿ok?

Siempre lo he dicho, yo no soy una causa, yo soy una consecuencia....

1 comentario:

Mikah dijo...

Bueno panita, yo de mi bachillerato trato de no acordarme mucho si te soy sincero.

Eso si, mi profesor de computación también era un pirata que lo único que sabía decir era "presionen enter".