lunes, 22 de agosto de 2011

Recetario del pelabola: Biruta de Detodito

Antes que nada debemos aclarar ciertos puntos que clasifican a cada pelabola en uno de los diferentes estratos de la peladera de bola, o más comúnmente llamada pelabolez. Porque si algo es cierto es que hay pelabolas bohemios, pelabolas escoñetaos, pelabolas a los que no se les nota lo pelabolas que son, y también están los que no están pelando bola pero siempre tienen cara de pelabola, y como el texto concerniente a la biruta de Detodito no es exactamente una receta, sino más bien un tip de supervivencia aplicable a una situación que se le suele poner bombita a ciertos pelabolas con techo, entonces tengo que aclarar primero quiénes son los personajes de esta situación, para que se sepa justamente a quién está dirigido el tip.

Claro está que nunca sabemos en qué momento vamos a caer en una peladera de bolas tan bandera que nos toque aplicarlo a nosotros mismos, aún si en este momento no estuviéramos pelando bola.

Y estos son los personajes:

El rey de los pelabolas
Dese el caso hipotético de que un cierto grupo de personas (no especificaremos aún si son pelabolas o no) se reúnen para cuadrar una reunión de traje*. Las probabilidades de que una primera persona se ofrezca voluntariamente a poner la casa antes de que se cuadre qué es lo que van a llevar, y de que a su vez ésta persona se encuentre en buena situación económica son nulas, inexistentes y absurdas. Nadie en su sano juicio invita a una parranda de zagaletones a reunirse en su casa a tomar, comer, hablar web o nathas una noche. A nadie le gusta poner la casa porque a nadie le gusta limpiar una poceta usada por veinte personas en una noche, ni fregar todos los corotos de la cocina enratonado, así que si un amigo suyo se ofrece desesperadamente a poner la casa, ya debe usted saberlo: ese es el pelabola mayor. Ese gcolauevón no quiere poner ni una bolsa de chistrís, él pone lo más difícil: la casa. Y cuidadito si no les pide que colaboren con el Mistolín y el Ajax, que ese tipo de pelabolas son capaces de cualquieeeeeeeer coooooosa.

La del carro
Las niñas sifrinas con rial, que nunca faltan (pareciera que les gustara sentirse ricas estando rodeadas de pelabolas) siempre se ofrecerán a llevar una botella de alguna bebida cara, o unos pasapalos arrechísimos, o traer alguna cónsola de video ultra uff de esas que cuestan cinco palos. Esta clase de chamas por lo general no son "del grupo", sino la novia de alguno de tus amigos intensos que están más buenos que el pan pero que no se les nota porque siempre andan chancletúos (es verdad, a las niñas de alcurnia, sobre todo a las ucevistas, les gustan así: esmirriados y jediondos), y también son clasificadas de pelabola porque no saben nunca ni dónde están paradas, y tienden a vivir en la ilusión de que todo el mundo tiene el mismo poder adquisitivo que ellas. Es decir: están pelando bola. Pero también suelen ser de buen corazón, y le dan la cola a todo el mundo para su casa, así que se les perdona lo pelabolas que son.

Los cuates, los mamarrachos, o el conocido perraje
Aquí la cosa se pone sencillita: cualquiera que se ofrezca a poner el hielo, una de coca-cola, una bolsa de doritos, el dominó, los culos, una de carta roja, y otros enseres de la misma calaña, no es más que parte de lo que nosotros llamamos la clase media de la pelabolez. Este grupo de individuos sirve de referencia para medir el nivel de pelabolez del colectivo dependiendo de la calidad de las porquerías que compran. Es así como en época de vacas gordas la fiesta se ve surtida de chicharrón picante, doritos, cheetos, platanitos, yuca con ajo de iselitas, ruffles, pringles, y maní salado. Al final de la quincena, o en enero, o en las grandes depresiones se compra una sola cosa: Detodito.

¿Y qué es el Detodito? se preguntarán ustedes. Pues sencillamente el Detodito es una guasasa de todo con todo. El resto de los restos que quedan de chicharrón, pepito, doritos, platanitos, tocinetas fred y otras cochinadas, metido todo junto en una sola bolsa. Ah, papitas también lleva, pero están generalmente todas partidas y no se reconocen entre los demás pedacitos de cualquier vaina. Y es entonces cuando termina la rumba, el último sinoficio se fue y el pobre pelabola se queda en una casa vuelta mierda, enratonado, con hambre y sin nada para comer. Amigo, no te queda otra opción: pela por las bolsas de Detodito.

Y es que lo bueno que tienen los Detodito es que son tan, pero tan malos, que nadie se atreve a comerse el fondo. Cuando a la bosa le quedan tres dedos de contenido, es tan ladilla meter la mano ahí y empatuc{arsela de una vaina que parece aserrín manoseado por todo el mundo, que los invitados destierran por completo la bolsa, la echan al olvido para que al día siguiente el pobre pelabola pueda pelar por ella. Así que agarra la vaina, tritúrala más todavía para que no tenga una textura tan horripantosa, y pa'dentro. Cuídate de no respirar por la boca mientras te la comes, que el polvito se te va pa la garganta y te entra una tosedera del averno. Una vez que ya no tengas hambre, agarra la escoba y ponte a limpiar.


sábado, 20 de agosto de 2011

Servilleta y Florero

Cuando era niña (ya no recuerdo exactamente què edad tenìa, pero a juzgar del lugar donde vivìamos y a que fue en la época post separación, calculo que habrán sido 8 o 9 años) pasaba las tardes sola en casa con mi hermana, jugando y viendo tele, comiendo heladitos de agua (helado que consistìa en poner agua con azucar dentro de un vaso y meterle una cucharilla a modo de paletita) y viendo Venevisión.

Está claro que Venevisión es uno de los peores canales que ha tenido nuestra TV nacional, aunque si hablamos de tele venezolana todos los canales se encuentran en la lista de "los peores", excepto el desaparecido Bravo, canal 57, que fue comprado por El Puma José Luis Rodríguez y luego se fue a la mierda. Pero para aquél entonces en Guatire sòlo se veía RCTV, Venevisión, Televen, y Venezolana de Televisión, mejor conocido como "el canal ocho", que para nosotros los guatireños realmente era el canal cinco. Venevisión, por cierto, se supone que debía ser el cuatro, pero en realidad lo veíamos en el nueve.

Bueno, yendo al grano, nuestro itinerario de las tardes era hacer cualquier cosa, como escaparnos del apartamento y comprar barajirtas de las comiquitas con el dinero que sacábamos de los teléfonos públicos (antes tenían una casillita donde caía el vuelto de las llamadas en moneritas y a veces la gente olvidaba el sencillo ahí), o nos escapábamos al colegio, o íbamos a visitar a la señora de a guardería (habiamos tenido guardería unos años antes, pero nuestros papás no la pudieron seguir pagando) Pero luego de terminar las novelas algo era seguro: estaríamos en casa viendo El Club de los Tigritos.

El Club de los tigritos tiene un mundo de emoción, y tú puesdes disfrutarlo por la mejor televisión.

Era así de simple. El club de los Tigritos no tenía competencia. En mi casa yo era Wanda y mi hermana era Yalimar. Nos sabíamos todas las canciones, era maravilloso cantar el opening del programa sabiendo que nos esperaba una tarde maravillosa frente a la TV...

...Y todo mejoró cuando llegó el evento que revolucionó la forma de los niños venezolanos relacionarse con la salsa: Salserín.


En aquella época yo sólo me sabía Pedro Navaja y una canción de José Alberto el canario (Que paren el reloj "clap-clap" que suban esa mú-si-ca...) y Venevisión tuvo la maravillosa idea de promover la formación de una orquesta de salsa completamente conformada por niños, que incluían como vocalistas nada más y nada menos que Servando y Florentido Primera, los hijos de Alí, el tipo que cantaba canciones de protesta que luego mi padre nos enseñara los fines de semanas. Eso HABÍA que escucharlo.

Y de paso la trompetista era una niña, y era rubia, como lo era también yo. Y en mi casa había una trompeta. Y mi hermana menor era crédula como un monaguillo. Y yo le decía "mira! mira! yo soy la trompetista de Salserín!" y le hacía prrr prrr prrr con la trompeta en notas disonantes y ella me miraba con los ojos como dos huevos fritos y me preguntaba emocionada si se lo podìa decir a sus amiguitos, a lo que yo le contestaba que no, que guardara mi secreto para que nadie nos fastidiara... Y ella cumplía su misión con sumisión, y me creía. Qué bella.

El bebé salsero, con su lego y su piano nos cautivó. La canción del heladero estaba divertida. Pero fue De sol a sol la que marcó el hito. Hoy día aún puedo utilizar frases de esa canción como piropo (Amor, cielo querido, de sol a sol te tengo presente en mi mente. Desde el dìa que te vieron mis amigas comenzaron a decir ¡por qué no me lo presentas? me gusta para miiiii) Y es que ademàs estaba la serie homónima, y Roxana, y Yorgelis, y Florentino, que era flaquiiiiito y parecía una lagartija... Y bueno, todas los amàbamos. Perderse De sol a sol era como perder un punto en la escala social. Quien no veía De sol a sol no era cool. Y eso que para aquel entonces el término "cool" aún no se utilizaba aquí. Hoy pasa que todo el mundo se olvidó de lo muy importante que fue ese fenómeno en nuestras vidas en una época en la que no existía el internet ni los discos quemaditos. Yo a Salserín lo escuché en casette TDK grabado de una grabación de una grabación que hizo un señor que se para afuera de la perfumería La ballena rosa, y que una amiguita del colegio reprodujo poniéndole un taquito de papel a uno de los casettes de Rudy LaScala, y borrándolo amorosamente para darme el nuevo tesoro de los Primera a mí. Y si no coleccioné afiches fue porque mi mamá me vetaba el amor por la bandita, ella quería que yo escuchara Silvio Rodríguez, y sí, Silvio estaba bien, pero Servando y Florentino estaban en edad mucho más cerca de mí, eran venezolanos, salían en el club de los tigritos. Ellos eran los novios de todas nosotras.
 Tiempo después ocurrió algo maravilloso. El fenómeno se llevó a película y se produjo "La primera vez". Tenía yo como once años, o diez y estaba de vacaciones con mis primos maternos y varias tías en un apartamento en Los corales (que por cierto luego el deslave se llevó por los cachos) y ese fin de semana era el estreno exclusivo en Venevisión de La primera vez, con Salserín, Zhandra de Abreu y Danielita Alvarado. La iban a pasar a las siete u ocho de la noche, y por supuesto las adultas no tenían la más mínima intención de verla, pero tengo una prima mayor, Verónica, que siempre me consintió mucho mucho, y aún siendo unos siete años mayor que yo coincidió conmigo en la necesidad imperiosa de ver la peli es super estreno y me ayudó a jalar mecate para que nos la dejaran ver. Aún recuerdo la emoción y la vivo como si estuvera viendola ahorita :) Daniela Alvarado ysu torpe papel de la amiga alcahueta. Zhandra y su tonto papel de la amiga bonita que se los levanta a todos; las persecusiones que les montaban a los muchachos; el yeso de Daniela; Los médanos de Coro.... la música.... creo que hasta lloré, qué cosa más linda.
 Y luego vino Muchacho solitario... y yo cada vez màs enamorada de Servilleta y Florero... y la voz de Florentino, y la letra de Yo sin ti y de La fan enamorada. Estos panas son los príncipes de Gales venezolanos, todas las chicas nacidas en la década de los ochente en algún momento los miramos con ojos de borrego, y la que se quiera declarar inocente mejor cierre el pico, que aquí todas nos babeamos por ellos.
Me da flojera seguir escribiendo y me estoy muriendo de hambre. Ya otro día escribiré con más ganas.