jueves, 21 de junio de 2012

Volver al ruedo (parte tres)


Para una mujer que espera construir una vida sana, volver al ruedo no tiene sentido si no se hace con madurez. Las autopromesas deben desecharse desde el mismo momento que se le cruzan a una por el coco, lo mismo hay que hacer en el caso de los buitres: sabemos que existen, pero no deben ser opciones a considerar.

Arrejuntarse con un buitre es contraproducente porque, en principio, habla de una falta de autoestima de nuestra parte, una falta de conciencia. Arrejuntarse con un buitre es elegir la opción fácil, condenada a la ruptura temprana (el día que te despiertes, mires al buitre al lado tuyo y tu mujercita sincera interior le den arcadas) el arrepentimiento por el tiempo perdido, y el vacío emocional. Darte permiso de permanecer demasiado tiempo confundida sólo podrá sumergirte cada vez más y más hondo en la soledad y la depresión, y aunque estés pensando que soy una extremista, y aunque no te des cuenta de ello, caer en un bache como ese puede mantenerte atrapada en la autoflagelación durante años.

Recordemos brevemente las autopromesas del primer post:

1.- No saldré con nadie más nunca.
2.-No saldré con más nadie del mismo círculo social que Fulgencio.
3.-No saldré con ningún capricorniano.
4.-No saldré con ningún hombre que tenga demasiada historia.
5.-Saldré con todos, me voy a entregar al disfrute.

Recuerdo la historia de una amiga que, tras una relación de cuatro años, decidió no salir con nadie más nunca, a menos que cumpliera con una lista de requisitos tan, pero tan larga, que al final terminó olvidándose de la lista y quedándose sola por inercia. Su actitud cambió tanto que se convirtió en una bellísima (este chica en particular es muy bonita) monja negada a la posibilidad de compartir una vida romántica saludable con un hombre. Ella se quedó en la autopromesa número uno, y sólo logró salir de ahí el día que le presenté a uno de mis más adorables amigos. Un chico maravilloso que no cumplía creo que ni con uno solo de los requisitos de la lista que mi amiga se había hecho. Hoy llevan dos años y medio juntos y son una de las parejas más bonitas que conozco. Casi nunca los veo, pero sé que es así porque están siendo felices juntos, morrongueando los fines de semana y viviendo una sana vida de pareja.

Un segundo caso: conozco otra chica que pasó varios años de su vida junto a un mequetrefe. Ella no está segura de que sea un mequetrefe, lo admite intermintentemente, y eso indica que sigue aferrada al recuerdo de lo bueno que pasó junto a él. Aferrarse a esas cosas no es saludable, porque te hace estar constantemente en riesgo de caer nuevamente en las garras de un tipo que te hizo daño, pero a ti se te olvidó. Pero lo más grave del caso de esta chica es que se encuentra atrapada en una vorágine de autopromesas y buitres que la tienen al borde de la zombificación. Cuando leyó el primer post me confesó encontrarse atrapada entre la primera y la última autopromesa, y lo que sucedió fue algo así: primero se prometió estar sola, luego las hormonas la llevaron a intimar con alguien, entonces se defraudó a sí misma y optó por prometerse estar con todos, y el día que se topó con uno que no quiso estar con ella, se deprimió.


Esto es una verdad grande como una casa: si te prometes no estar con nadie, y acostarte con todos intermitentemente, no sólo acabarás sola, sino habiendo sido utilizada por quién sabe cuántos tipos, y pisoteando tu imagen entre tantos círculos sociales, que, a menos que frenes la actitud drásticamente, cuando entres en razón será más fácil mudarte de ciudad antes que conocer a alguien nuevo que no acabe teniendo referencias de ti.

Un tercer caso es el de una muchacha que, tras terminas una relación de dos años con un tipo sumamente celoso, se entregó a derrape con varios chicos que le gustaban bastante, y de los cuales ya no le queda ni uno. Cuando le sugerí conocer a alguien nuevo y diferente con quien pudiera enseriarse me pidió que comprendiera que "tuvo la totona presa durante dos años" y, aunque no se lo dije, pensé inmediatamente que la monogamia no debe ser definida como tener la totona presa, es la forma como establecemos relaciones en la mayor parte del mundo occidental (e incluso del mundo entero), y si el hombre con quien estás te hace sentir que tienes la totona cerrada con multilock, entonces no debes pasar ni un minuto más junto a él: la necesidad de estar con otros se da cuando el que tienes no funciona.

(No quieres salir con un tipo así) 
Entonces, para reconocer al que sí merece ser una opción, recordemos las tres premisas del post anterior:

No seas la presa fácil de un comemuslo
No te acuestes con nadie borracha
Y no tengas miedo de estar sola

1.- Un hombre de verdad no se siente a gusto siendo un comemuslo. Un buitre se come las sobras que el otro dejó, un hombre de verdad quiere a una mujer completa, no un esperpento coletúo en la ruina emocional.

2.- Un hombre de verdad no te emborracha ni te droga para costarse contigo. Es válido que una pareja se tome unos tragos de vez en cuando para compartir de una forma diferente, pero en la etapa del cortejo, si te emborrachas no intimas, y eso debe ser ley. La violación de esta premisa suele acabar en la desaparición repentina de alguna de las dos partes, porque cuando estás borrach@ no sabes lo que haces, y es muy probable que luego te arrepientas de haber creído que él se merecía que le regalaras "tu flor" (o tu almejita).

3.-Un hombre de verdad logra que quieras con todo tu ser estar con él, no acepta que te "conformes" con él para no estar sola.

Ahora, no sólo basta con saber estas cosas, tienes que digerirlas muy bien y hacerlas parte de tu actuar diario, solamente así podrás pasar a la próxima fase.

El tipo que te quiere

Conseguir al tipo que te quiere es muy fácil si te dedicas a cuidarte tú. A los buenos hombres les gustan las mujeres saludables emocional y físicamente. Si luces como una piedrera destruida que no hace nada por sí misma, sólo atraerás piedreros destructores. Si luces próspera y feliz, atraerás lo propio.





(Los hombres buenos prefieren a la chica de la izquierda. La de la derecha es un esperpento coletúo)
Entonces: ponte bonita, recupera viejas amistades que consideres constructivas. las viejas amistades suelen recibirte con cariño, y como tienen tiempo sin verte, es muy probable que en ese tiempo hayan conocido gente nueva e interesante. Las amistades destructivas son la peor mierda que hay. Son un circulo vicioso, porque suelen atraer más y más gente destructiva cada vez, por eso es común que haya siempre habladurías sobre "el círculo de fulano" o "el grupo de mengano", que por lo general son una cuerda de poliamorosos perdidos en la vida que llegan a los 40 convertidos en la tía loca, el tío drogui, o "la gente esa que nunca creció".

Las amistades son lazos que la gente suele subestimar. La gente cree que porque salgas y te diviertas con alguien ya es tu amigo, y resulta que no hay nada más peligroso que un amigo mal conocido. Lo peor de todo, es que son atrapantes, porque como suelen convertir tu vida en una novela, por momentos te sientes la protagonista, la heroína, la nueva, la cool. Y esa sensación es muy sabrosa, pero a veces hay que sacrificar eso de ser tan cool y sacudirte esos grupos, para acercarte más a personas que realmente estén interesadas en la verdadera persona que eres y que puedes llegar a ser.
Ahora, a lo conciso: haz un amigo, o recupéralo. Como no sabes quién va a ser, tendrás que tener mucho ojo. Si es un amigo nuevo o viejo, da igual, nunca sabrás que ese es el propio hasta que el secreto se revele. Lo importante es que sea tu amigo, y que sea un amigo con el que no te acuestes ni te hayas acostado. Los amigos te quieren sinceramente, y se lo piensan dos veces antes de tener algo contigo si realmente no lo quieren, y eso es porque les importas, así que si te llega a gustar un amigo y él sabe que te va a romper el corazón, no te va a usar ni por el carajo. En cambio, si te llega a gustar un amigo, y tú le llegas a gustar también, y se acuestan, puedes estar segura de que él va a querer tener una relación bonita contigo, pero es importante que primero sea tu amigo, y tu amigo de verdad verdad. Es imposible tener una relación duradera con alguien que no sea tu amigo, porque cuando un tipo se pone el cassette de novio, ya no se preocupa por entablar amistad contigo, y es por ello que muchas parejas se separan y no vuelven a hablarse nunca más. No llegaron a importarse verdaderamente, sólo disfrutaban el sexo mientras les durara.

Bienvenida al ruedo una vez más, amiga. Espero sinceramente que tengas una linda soltería, que te dure lo que tú quieras que te dure, y que consigas al tipo belloprecioso que te acompañe en esta loca aventura.

6 comentarios:

Harold Castillo dijo...

10 de 10 Excelente post de verdad, recalcando la importancia y respeto que se merecen :D sigue así, que la inspiración continúe y te vaya muy muy bien con el gallo jejejeje. Un gran abrazo!!!!

Anónimo dijo...

"Esperpento coletuo" MASIAO BUENO¡¡ jajajajaja... Aunque aun creo que entonces fui un "comemuslo que agarra las sobras " :(

Anónimo dijo...

Que bueno que arrancas de nuevo y esta vez mas pilas. adelante tienes talento... aprovecha tu tiempo. no lo olvides.

Anónimo dijo...

Te quedaste sin cel? Y ahora como te hago seguimiento ?.

La monstrua dijo...

-Gracias, HArold, eres un sol :)
-Lamento mucho que te sientas como un aomemuslo, Anònimo1 :-/
-Gracias, Anònimo2! espero continuar actualizando el blog con frecuencia, aunque ello requiere bastante tiempo, pero tratarè, tratarè.
.Ya volvì a tener cel, anònimo3. Si no hubieras escrito anònimamente capaz podrìa mandarte un mensajito para que sepas cual es el nùmero, peeeero....

Anónimo dijo...
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