miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿Por qué Revolución? (parte dos)

Ya lo dije antes: Revolución porque sí, porque de ese modo lo quiso la mayoría. Sin embargo seguiré enumerando.

3.- Porque aquí no se está regalando nada.
Quita esa cara y lee: aquí no se está regalando nada. Regalar era lo que hacían los políticos de alcurnia durante la cuarta república, cuando se repartían los ingresos del país como si de la cochina se tratara, o se colocaban a dedo en los cargos políticos para que los reales quedaran en familia.
Regalar fue lo que hicieron cuando permitieron que la empresa extranjera se llevara las regalías de un petróleo que no era más que nuestro, o cuando dejaron en manos del capital privado a toda la red de telefonía nacional, por no hablar de otros ejemplos. Regalar sí que era una costumbre aquí en Venezuela. Aquí se le daba regalado a todo el mundo, menos al que realmente lo necesitaba.

Lo que está pasando ahorita, y que tú llamas regalar, amigo, amiga, no es otra cosa sino una reivindicación por todo lo que nos fue quitado a las grandes masas, para que unos pocos, los más bonitos, los mejor apellidados, disfrutaran de unas oportunidades elitescas. Lo que tú llamas regalar no es más que garantizarle al pueblo, que venga de donde venga, sea quien sea, cuenta con oportunidades de ingresar al sistema de educación universitaria como el que más, o tiene la seguridad de que será atendido en una institución de salud pública sin tener que abonar ni un bolívar, y que su vida será valorada como la del mismísimo despiadado dueño de la clínica El Ávila. Lo que tú llamas regalar es agarrar a una viejita que se trabajó toda la vida en una casa donde ni la seguridad social le cancelaban, y que ahora está arrugadita y débil, abandonada por sus "amos", sin fuerzas para seguir ganándose el sustento, y asegurarle una pensión igualita a la que tus padres reciben, aún y cuando ellos no se desgastaron tanto los huesos como la humilde señora de la que te estoy hablando porque, claro, como ellos estudiaron, podían pagar en casa una empleada que les cargara las bolsas, y se desgastara así como lo hizo la viejita.

Si me vienes con el cuento de que Chávez le regala a todo el mundo, menos a los venezolanos, tendré que apretar bien los puños y tragar grueso para no decirte en tu cara que eres un pichiruchi, pero como estoy tratando de ser una mejor persona, te explicaré con calmita y llanamente pa' que entiendas: aquí no se está regalando nada. Lo que está pasando en Venezuela es:

  • En primer lugar: que se están estableciendo lazos estratégicos con países hermanos, respetuosos de nuestra soberanía y defensores de la suya propia. Se están creando hermandades, y a tú a tu hermano no le regalas nada, tú a tu hermano lo ayudas a salir adelante porque su crecimiento es el tuyo mismo, y porque sabes que ese hermano es el que luego saldrá a dar la cara por ti cuando lo necesites. Si te da demasiada arrechera que enviemos alimentos y enceres de primera necesidad para Cuba o para Haití, entonces eres un coñoemadre que nunca ha pasado por una necesidad en su vida, o un plastaemierda que no sabe lo bien que atienden los médicos cubanos a la gente como tú cuando llegan con una pata rota (u otra afección mucho más grave) a un CDI, y lo que necesitas es una buena pela en tus cuadradas nalgas de pichiruchi sedentario.
  • En segundo lugar, pero no menos importante, que si bien se están estableciendo alianzas de cooperación entre naciones, se está dejando bien claro cuál es el lugar de cada quien en este peo. Ni nosotros nos metemos con nadie ni dejamos que se sigan llevando nuestras vainas. Quedó bien claro: aquí no se está regalando nada. Regalar era lo que hacían en la cuarta república, cuando se despreciaba la producción nacional y se salía corriendo al exterior, a dejar los reales del país por allá, a invertir en Mickey Mouse porque Tío Conejo era muy pata en el suelo. Regalamos tanto que no sólo regalamos nuestros reales. Regalamos nuestra dignidad, nuestra identidad, nuestra cultura, nuestras tradiciones, regalamos el autoestima de nuestros artistas y artesanos, regalamos la Piedra Kueka, regalamos nuestra historia, y regalamos el espacio vacío que nos quedó por dentro, para que vinieran los gringos a llenarlo con sus golosinas y sus mariconerías. Eso se acabó, Aquí ya no se regala nada más, y más bien devuélveme esa piedra, nojoda, que esa vaina es mía.

3.1.- Porque no se puede ser tan miserable en esta vida
Discúlpame la honestidad, pero si votaste en contra de Chávez sólo porque te da rabia que le "regalen" a otros, y no a ti, te explico:
Ese otro necesita más que tú. Ese otro no tiene casa, no tiene familia con negocio propio. Ese otro, hasta hace muy poco, tenía tan poco, tan, pero tan poquísimo, que no tenía ni esperanza. Para ti eso puede ser irrelevante, pero aunque tú no lo creas aquí había gente muriendo de miseria como esos que ves en National Geographic y te da tristeza. Pero entiendo que te educaron arrodillado ante lo foráneo, y es por eso que los negritos etíopes te dan dolor, pero sin son venezolanos entonces son unos flojos de mierda, porque así lo has pensado, y no me vas a venir a decir que no, a muchos como tú los he escuchado hablar así.

Pero no es solo eso, convive, lo que tengo que decirte: aunque tú consideres que esto está vuelto una desgracia, y aunque estás picadísimo porque según tú el presidente Chávez le regala a todo el mundo menos a ti, te reto a que como muestra de dignidad me des la tarjetica de crédito con el cupo de CADIVI que todos los años desguasas comprando mariqueritas por imternet o ganándote unas lucas comprándoselas a otro. Te reto a que te vayas de viaje con una mano adelante y otra detrás, o que consigas los 2.500 dólares de cupo de viajero que te tocan, al precio que está en la calle ilegalmente.
Te quejas de que haya control sobre el dólar, pero cómo te gusta una lechuga a 4,30.

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