miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿Por qué Revolución? (parte uno)

En primer lugar porque sí. Porque nos dio la gana a los más de ocho millones de votantes que pusimos nuestro apoyo en el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, a plena conciencia de lo que proponía para su futuro gobierno, y de la segura consecución de las políticas administrativas que ha venido realizando en los últimos trece años de mandato. Ya esto es suficiente, pero si quieres seguir conociendo más razones, lee lo que te viene más abajo.

1.- Porque así podrás seguir diciendo lo que te da la gana.
esta foto es de lamorcilla.com

Y sí, lo pongo así de claro porque de otro modo no vas a entender:
En este "terrible régimen" que te tocó vivir, tú dices y haces lo que te sale del forro de las nalgas sin que te pase gran cosa. En el peor de los casos, luego de que vuelques tu cochino vocabulario luchando en contra de esta horda de malintencionados que amamos al presidente, algún compa chavista se burlará de ti, pero para ese círculo alcahueta en el que te revuelcas cada día, tal burla es llamada una agresión, y pasarás entonces a ser otro mártir, un héroe más de la adolorida oposición venezolana, y tus panas escuacas se conmoverán con tu historia y retuitearán cientos de veces que fulanito te dijo huevo frío porque tú le dijiste feo al Ché Guevara.
Hubo un tiempo en Venezuela en el que cada vez que hablabas más de la cuenta o te ponías "groserito", te ganabas un par de boletitos más para la lotería de los desaparecidos, o como mínimo te vetaban de poder trabajar en cualquier ente público o privado que respondiera a los mismo intereses del gobierno al que le faltabas el respeto. Ahorita no sólo de ustedes está minada la plantilla del estado, sino que además son los favoritos de la empresa privada, ávida de soldaditos que marchen con trajes tricolor, defendiendo una libre empresa, en la que su mano de obra no vale un comino.
Hoy tú y tus amiguitos, a cuenta de ser ¡gente digna!, que se sacrificó durante años para estudiar en una universidad (pública donde no pagaban ni cincuenta bolos por un semestre ¡Qué bolas!, o en una privada que los dejó mamando y locos en cuyo caso también dirán que es culpa del gobierno), me insultan todos los días de mi vida, a mí y a mis compañeros de revolución, sólo porque creemos en el país que estamos reconstruyendo, sin que haya un grupo de pacos de la DISIP que te tengan pillado y estén preparando el guiso donde te van a cocinar luego de haberte manoseado bastante.
Si esta razón no te parece suficiente, más vale que incluyas en tus planes la compra de un bozal, porque en el supuesto negado de que tu opción de ultraderecha llegara algún día al poder, bien calladito te tendrás que quedar cuando empieces a notar que con esa historia de que hay que recuperar la confianza de los mercados extranjeros (¿extranjeros de dónde?), y promover la libre empresa, te estarán metiendo tremendo palo de escoba por el rabo. Ahí sí es verdad que se te pondrá fea la cosa, porque esa gente no come cuento. Si te les pones comiquita, adiós. En los regímenes de derecha no existe oposición, existen comunistas, y esos son unos bichos que chao pescao.


2.-Porque quiero una bicicleta (y tú también).


foto del Minci

En una de las calles esas que uno no sabe si está en Baruta o en La Trinidad, más allá del cementerio hay un negocio de bicicletas, que según he escuchado por ahí tiene como treinta años por la zona. El 20 de noviembre de este año fui a ver los precios de las bicicletas porque quiero una (y trabajo duro cada día para poder tener mis vainas), y el costo por esa bici marca Benotto, bien bonita, color beige con azul claro, era de tres mil bolívares. En el momento tenía la plata, pero demasiado justa y no quise correr el riesgo de quedarme sin dinero a mitad de la quincena, así que decidí comprarla durante la primera semana de diciembre, cuando ya hubiera completado el costo de la bici sin quedarme tan limpia. Hoy, 5 de noviembre, volví a ir, y la cicla está siendo vendida por cuatro mil setecientos cincuenta bolívares, más de un cincuenta por ciento por encima de lo que marcaba hace exactamente quince días, cuando la inflación de este año, completo, apenas podría alcanzar el veinte por ciento.
¿Será que Giancarlo lleva treinta años haciendo sus aguinaldos a costa de los comeflores que como yo, con la ilusión de poder gritar "¡más amor, menos motor!", aprovechamos la platica de diciembre para comprar una bici con sobreprecio?. Yo no sé, pero al Indepabis puede interesarle pasarse por allá.
Mientras esto está sucediendo, yo me doy cachetaditas en la jeta por sifrina. No compré la bicicleta porque mis tres mil bolívares seguían siendo sólo tres mil, no cuatro mil setecientos, pero la culpa la tengo yo, que en lugar de adquirir la bicicleta iraní de nosecuantas velocidades, arrechísima, que me recomendaron en el trabajo, me decidí a gastar el triple (y ahora casi el quíntuple) de lo que ella valía, en una bicicleta de igualitas condiciones, pero más coqueta. Si no soy tremenda bolsa, me parezco igualito.
Caracas Rueda Libre es un plan que se está ejecutando desde mediados de este año por iniciativa de Jorge Rodríguez, y consiste en un circuito donde vas los domingos, te prestan la bicicleta GRATIS, y das vueltas por un rato, hasta que la entregas y se la prestan a otro. Si tienes tu propia cicla te llegas igualito y la pasas fino dando vueltas con seguridad.
Primera vez en la vida que se ve algo así en Venezuela. Yo fui y las bicicletas, todas, usadas por miles de personas cada fin de semana, ruedan bien sabroso. Son iraníes, de excelente calidad, y la más cara vale como novecientos cincuenta bolívares, montañera y todo. Yo no la compré porque quería una bici "cuchi". Yo no la compré porque soy una pendeja, pero bien claro está que una bicicleta así con un precio como ese sólo es posible en revolución. Tus líderes opositores jamás y nunca se propondrían venderte bicicletas a mil bolos, ni a prestártelas gratis para que pases el rato. Ellos mínimo las alquilarían, y tú lo sabes porque tú mism@, que eres igual a ellos, pensaste cuando te conté lo de Rueda Libre que "segurito eso está lleno de niches", y que "para que se preste un buen servicio deberían cobrar algo". Es así como piensan ellos y es así como piensas tú. Te gusta pagar y a ellos les gusta cobrar. Así siempre ha sido y así seguirá siendo a menos que entiendas que lo que no te gusta de Chávez es que él sabe cómo piensas tú.
¿Que hay un camino? claro que hay un camino, pero bien largo al carajo.

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