miércoles, 23 de enero de 2013

Venezuela

Sí, los leones y los elefantes son una maravilla, pero por alguna razón a mí me gustan son los animalitos de aquí. Ver un rabipelado es algo que me pinta de colores el día. Una pereza, más aún; las iguanas en la Universidad Simón Bolívar son un presagio de felicidad para mí; las guacamayas en la UCV de madrugada, y en Los Próceres al final de la tarde estremecen mi corazón.
Cuando tenía ocho años, vi en Araira una guacharaca que llegó salvaje, comió de la mano de mi padre, y tras caminarle por el brazo hasta el hombro, salió rauda, volando salpicándonos de canto.
Yo vi a mamá cachicama, con sus cachicamitos, cruzando una carretera de noche por Yaracal.

Somos una tierra bendita por dioses de los que ni siquiera tenemos idea ya, pero no nos olvidan.

Somos la puerta de entrada al mundo nuevo.

martes, 15 de enero de 2013

Concurso


Deberíamos callarnos todos. Estamos hablando tanta mariquera, que tenemos miles de groserías para definir lo que se habla.
No hay groserías que denigren lo que se siembra. Lo que se siembra siempre es importante. Nadie “siembra güevonadas”, eso no existe.  El que siembra quiere cosechar algo bueno: patillas, zanahorias, cilantro. Nadie siembra hiedra venenosa.
Deberíamos hablar como se siembra, con consciencia, por un mes.
El premio será encontrar el encanto perdido de las cosas.

M.

jueves, 10 de enero de 2013

Yo soy Chávez: mi toma de posesión

Disociados del mundo:

Mi país está pasando por un momento importante: el descubrimiento de un poder popular activo, cada vez más adulto y firme en su andar que, contundentemente pero con muchísima educación, ha rociado a la mayoría de la breve población disociada de Venezuela, con una dosis precisa de Ubicatex®.

Sin embargo, por muy bueno que sea el trabajo del pueblo en defensa de la Revolución, siempre quedan por ahí espíritus rezagados que no entienden lo que les estamos diciendo. Pequeños seres con delirios de gurús, que buscan ansiosamente sus cinco minutos de fama, cueste lo que cueste.

Un ejemplo: el tipejo este llamado José Rafael Marquina, quien encontró la fama aprovechándose del estado de salud de nuestro presidente (el cual, por cierto, los venezolanos sufrimos junto a él), alarmando a miles de personas con declaraciones extraoficiales (e inventadas), cuya falta de pruebas lo hicieron quedar ante el mundo entero como el Walter Mercado de la medicina.

Quiero preguntarle a José Rafael: ¿Para quién trabajan los médicos? ¿Para la vida o para la muerte?. Tú no te llamas doctor. Un médico aboga por la vida, tú eres un jinete de la muerte.

Seré clara y directa: en este país, en este mundo entero, el único cáncer que existe son los medios de comunicación al servicio de los grandes capitales.
CNN, Caracol tv, Televen, Globovisión, por sólo nombrar unos pocos. Ustedes me hacen sufrir. Sus mensajes lasceran por instantes mi esperanza de un mundo cada vez mejor. Por ustedes siento que ni todo el esfuerzo es útil ya, que todo está infectado por ustedes. Son unos vampiros. Se alimentan de nuestra energía. Pretenden engañar y utilizar a nuestro pueblo, y junto con la población exiliada están de número uno en la lista de cosas que más daño le hacen a Venezuela.

Sepan algo: aquí nadie se dejará vencer. No pueden con ninguno de nosotros. Aquí la lucha sigue, y ustedes son poquitos.

Hoy diez de enero del año 2013, es una fecha histórica. Y cuando tenga hijos les contaré la forma como este día marcó un nuevo hito en la historia de nuestra Revolución Bolivariana, de nuestra República Bolivariana de Venezuela, y de la unión de los venezolanos por la vida. Hoy Chávez se hizo millones.

Nosotros no viviremos y venceremos. Nosotros VIVIMOS y VENCEMOS permanentemente. Esa es nuestra forma de ser y sentir. Nosotros vivimos de verdad, y eso no se cambia por nada.

Oféndanse si les provoca.

María Lucía Rengifo