martes, 15 de enero de 2013

Concurso


Deberíamos callarnos todos. Estamos hablando tanta mariquera, que tenemos miles de groserías para definir lo que se habla.
No hay groserías que denigren lo que se siembra. Lo que se siembra siempre es importante. Nadie “siembra güevonadas”, eso no existe.  El que siembra quiere cosechar algo bueno: patillas, zanahorias, cilantro. Nadie siembra hiedra venenosa.
Deberíamos hablar como se siembra, con consciencia, por un mes.
El premio será encontrar el encanto perdido de las cosas.

M.

3 comentarios:

Julio Serralde dijo...

me inscribo al concurso

Hore dijo...

Verdad verdad!... debemos escuchar el silencio un poco más tambien...

La monstrua dijo...

Bueno, somos tres, algo lograremos =)